Trabajo, trabajo, familia…
11-octubre-2008
Esta semana estaba siendo bastante buena en general. He tenido mucho trabajo, lo que no me ha permitido postear, pero ha sido bastante fructífero. Además, en el Iniciador conocí a gente interesante que está desarrollando proyectos que suenan bien. No daré ahora detalles porque prefiero dedicar una entrada en condiciones.
Lo malo de tanto trabajo no es el trabajo en sí. Al menos, a mí me gusta lo que hago, y eso hace que no me cueste comprometerme. Lo malo es que en ocasiones el trabajo se cuela en el orden de prioridades, y en mi orden lo primero que está es la familia. Ayer viernes tuve un susto familiar. Tuve que dejar de lado temas importantes de trabajo (de hecho, muy importantes). Pero no pasa nada. Siempre se puede arreglar. Eso es lo que a veces nos cuesta recordar.
Por fortuna, el susto no pasó a mayores. Esta semana volverá a ser intensa. El trabajo volverá a absorberme, pero pasará a un segundo plano.
¿Seguro que necesitas Friends, Family and Fools?
29-septiembre-2008
Es evidente que las necesidades de financiación de cada startup son diferentes. Y no me refiero únicamente a la cantidad de dinero que puede necesitar cada una, sino a las fuentes, al momento y a la forma. Si nos quedamos únicamente con las necesidades iniciales y nos centramos en las fuentes, podríamos hablar de capital propio (de los fundadores), los FFF (Friends, Family and Fools), préstamos, préstamos participativos, subvenciones, business angels… Para saber un poco más al respecto, recomiendo la lectura de esta entrada de Ángel María y ésta de Alejandro Santana. Al final, lo normal es que la ronda inicial de financiación tenga un poco de casi todo.
Pero centrándonos en el tema de los FFF, yo no le concedía demasiada atención hasta que oí a Carlos Blanco decir que él consideraba muy importante la aparición de este tipo de financiación. En palabras suyas: “¿Cómo voy a invertir en tu proyecto si no has podido convencer a tu tío de que invierta, cuando al menos tu tío te quiere?” Posteriormente he escuchado comentarios similares en otros foros y a otros inversores, aunque también me he encontrado palabras de aviso a la hora de dejar entrar a los FFF en tu proyecto.
Si bien puede ser cierto que la existencia de los FFF puede dar confianza, creo que en ocasiones puede introducir cierta inestabilidad en el sistema. Precisamente el viernes le preguntaba a un par de personas muy metidas en este mundillo cuál era su opinión al respecto. Mi duda concreta era acerca de la necesidad real de tener FFF a la hora de encontrar inversores frente a los problemas que puede traer gestionar las inversiones de gente inexperta: ¿Cómo les convences de que aunque tú aportes el mismo dinero ellos van a tener un porcentaje menor de la sociedad? ¿Cómo les justificas el valor de la empresa? Con esa falta de experiencia, es normal que se puedan poner nerviosos fácilmente con la lentitud inicial de este tipo de proyectos (a ver quién entiende que se pueda tardar tres años en entrar en beneficios), que les pueda el gran riesgo que supone este tipo de inversiones, que les cueste entender que, como son varios inversores pequeños, es mejor que se sindiquen y tengan un representante único (si no, el Consejo puede llegar a parecer un gallinero con tanta gente)…
Estas dos personas me decían que no siempre era necesario tener este inversión de FFF. Según comentaban, a veces se necesitan para arrancar la empresa, y es cierto que proyectan confianza hacia inversores de capital riesgo, pero otras veces su aportación no es significativa respecto del total de capital que se necesita, y su aparición conlleva un mayor reparto de las acciones y, sobre todo, un ruido en el funcionamiento de la empresa que puede ser fuente de problemas. Uno de ellos decía: “si tienes jamón de pata negra, los business angels no van a mirar si hay inversión de FFF”.
José Luis Martín de Cabiedes comentaba en el Foro de Inversores organizado por Madri+d que, en media, 1 de cada 10 inversiones iban muy bien, que 5 ó 6 iban bien, y que el resto fracasaban, y esto concuerda con algunas estadísticas que señalan que el 30% de las empresas en internet fracasan en un corto plazo. Él recomendaba diversificar mucho las inversiones para poder conseguir algún éxito, pero no todo el mundo puede permitírselo. También decía que esa diversificación podía proporcionarle un bombazo (como por otra parte ya ha ocurrido en el pasado
) y que, si no fuera así, para él sería más cómodo invertir en bolsa. Por eso, entiendo perfectamente que esa gente cercana que cree en tu proyecto e invierte una parte de sus ahorros se ponga nerviosa: normalmente va a ser el único proyecto en el que invierta, y no tendría otra forma de recuperar sus pérdidas. Hay que tener en cuenta que en la bolsa al menos no lo pierdes todo, y el riesgo es mucho menor.
He leído unas cuantas historias acerca de casos de éxito que no hubieran podido producirse sin la aportación de los FFF. En esos casos, suele haber fotos en las que se aprecian sonrisas por todas partes. A mí me encantaría que la gente cercana pudiera compartir nuestro éxito, si es que llega, pero me gustaría leer qué ha pasado en otros muchos casos en los que la empresa ha ido mal y esos FFF han perdido toda su inversión. ¿Han comprendido todos la situación? ¿Han seguido siendo amigos? ¿Las reuniones familiares no se han vuelto violentas?
Con todo lo dicho, me surgen muchas dudas a la hora de determinar si siempre es necesario contar con esa aportación de los FFF. Me da la sensación que puede tener más sentido en proyectos que necesitan poca inversión incial, pero que puede ser un pequeño obstáculo si el proyecto es ambicioso. Agradecería mucho comentarios al respecto.
Impresiones First Tuesday 08/07/08
9-julio-2008
La sesión de ayer del First Tuesday fue un verdadero exitazo de audiencia, con más de 100 asistentes, hasta el punto que nos quedamos sin el plástico para colocar nuestra identificación. También hay que reconocer que la charla sobre préstamos participativos resultó muy interesante. Para haceros una idea los que no pudísteis asistir, os recomiendo leer la entrada de mi compañero JoSeK en su blog. Recoge con mucha exactitud los detalles más importantes, así que no comentaré mucho. Tan sólo, añadiré que el hecho de que una empresa tan importante y contrastada en el sector como Digital Assets Deployment haya formalizado un préstamo participativo con Caja Navarra parece una garantía del la conveniencia que puede tener para cualquier emprendedor con necesidad de capital.
¿Buscas confirmación, o buscas la verdad?
8-julio-2008
Últimamente hemos empezado a comentar a otros las características principales de nuestro proyecto, aunque todavía en círculos muy cerrados. Uno de los problemas que puede tener un emprendedor (o un grupo de emprendedores) es que no valide su idea antes de desarrollarla. En nuestro caso, teníamos claro que si nuestra idea no tiene buena acogida, tenemos otras ideas y, sobre todo, muchas ganas y capacidad de llevarlas a cabo.
Hasta ahora, parece que nuestro proyecto no está teniendo mala acogida: el sistema parece útil, el objetivo suena coherente, el modelo de negocio no parece desentonar, el mercado está claro, las ideas de marketing también…
Sin embargo, hasta la semana pasada no habíamos consultado con alguien que esté muy acostumbrado a tratar con emprendedores en nuestra situación. Antes de hablar con ellos, no me planteaba demasiado si nuestra idea les podría gustar más o menos, y estaba más centrado en pulsar la viabilidad del proyecto, pero al salir de la reunión nos quedamos con la impresión de que su opinión reforzaba ambas partes.
¿Y si en lugar de recibir confirmación hubiéramos obtenido una verdad “diferente de la nuestra”? Creo que cuando ese momento llegue (que llegará), tendremos que dar más importancia a su opinión que a la del resto de personas, especialmente si viene de alguien muy ajeno a nosotros. Se aprende mucho más analizando los errores propios que recibiendo “palmaditas en la espalda”. Al menos, eso es algo que pongo en práctica en mis clases y, aunque sea duro para mis alumnos, vengo observando que da resultado.
Ante todo, debemos ser honestos con nosotros mismos, y reconocer nuestros defectos, debilidades y problemas lo antes posible. En lugar de ignorarlos, hay que dirigirse hacia ellos en cuanto se detectan.
La importancia de los ingresos
1-julio-2008
¿Cuánto importan los ingresos en una startup? Mark MacLeod se hace esta pregunta en una de sus últimos entradas en StartupCFO. Para negocios “normales” que no requieran inversiones de capital periódicas, los ingresos son imprescindibles para continuar. En el caso de una startup es algo que se debe plantear en algún momento. Cuando el producto está preparado y hay clientes interesados en pagar por él, los ingresos juegan un papel importante a la hora de conseguir inversores:
- Confirma que a la gente realmente le interesa tu producto.
- Muestra que hay un camino para construir un negocio viable.
Sin embargo, aunque los ingresos sean importantes, lo curioso es que cuando una empresa invierte en una startup no suele estar motivada por dichos ingresos. Prueba de esto es que el precio que paga no es un múltiplo de los ingresos, y está más basado, entre otros, en los siguientes aspectos:
- La construcción de de un producto o servicio que la gente pueda usar a menudo.
- La adquisición de una gran base de usuarios que te proporcionen información relevante en términos demográficos y de uso del producto.
- Productos o tecnología clave que pueda dar un valor añadido a los inversores.
Como resultado, llega un momento en la vida de toda startup en el que debe decidir entre centrarse en el producto y conseguir una buena base de usuarios, o bien buscar el capital necesario para obtener un equipo que ayude a lanzarse al mercado para obtener grandes ingresos.
Si tenemos en cuenta que la primera opción implica ingresos bajos, y que para la segunda muchas veces se necesita tener una cierta credibilidad aportada por el desarrollo del modelo de negocio, en ocasiones debemos buscar una tercera vía. Convendría entrar en el mercado lo antes posible, tanto para generar ingresos como para (lo que es más importante) mejorar el producto. Sin embargo, no es recomendable invertir demasiado en el equipo de marketing y ventas hasta otear un camino creíble hacia la construcción de una empresa autosuficiente. Mientras tanto, lo mejor es centrarse en el producto y la tecnología.
Aunque todas estas recomendaciones de MacLeod están enfocadas a empresas estadounidenses, y sobre todo a VCs, en España tenemos ejemplos de todos los tipos comentados. Panoramio y RedKaraoke son ejemplos de empresas que no buscaron inversión inicialmente, enfocándose primero hacia el producto. En el otro lado, Tuenti consiguió mucha financiación desde el principio y aún no han empezado a generar ingresos acordes con la gran base de usuarios que tienen.
Nosotros hemos apostado desde el principio por la tercera vía para nuestra empresa. Habrá que ver si realmente conseguimos los resultados que esperamos…
¿Cuándo lanzo mi producto?
26-junio-2008
Uno de mis primeros posts trataba de determinar cuáles son los pasos para emprender. El sábado pasado encontré una entrada en OnStartups que proponía una estrategia de negocio en startups para las personas simples (de mente). No es que las cosas hayan cambiado desde hace un mes, pero aunque la propuesta sea simple (pasa del punto 1 de mi post original al punto 7), aparece una cuestión estratégica bastante importante: ¿Cuándo lanzo mi producto?
Veamos las posibilidades:
- A) Construye algo que funcione y ¡lánzalo!… aunque esté lleno de bugs. Lo normal es que la gente que lo pruebe no vuelva a usarlo. Puede que pienses que esto necesita una menor inversión, y que generarás ingresos pronto, pero a la larga no será necesariamente así.
- B) Hazlo perfecto, espera un poco, comprueba que sigue siendo perfecto… y ¡lánzalo!. Lo malo es que cuando salgas al mercado habrán aparecido mil competidores, o quizás se habrá pasado de moda. Y encima habrás necesitado una gran inversión.
- C) Haz primero lo más sencillo y lánzalo. Decide qué características no son necesarias para la primera versión. Los usuarios perfieren un producto con pocas funcionalidades, pero sólidas y necesarias, a un producto que permita hacer de todo a costa de tener muchos fallos. Además, añadir funcionalidades de forma continua (aunque sea algo lenta) les proporciona a los usuarios una razón para seguir usando el producto.
Yo, definitivamente, me quedo con la C). ¿Alguno prefiere las otras opciones? ¿Se os ocurren más posibilidades?
¿Idea o equipo? ¿Huevo o gallina?
31-mayo-2008
Aunque parece que la mayoría de las fuentes que he podido consultar están de acuerdo en que los primeros pasos a la hora de emprender son 1º idea y 2º equipo, creo que merece la pena reflexionar sobre la siguiente cuestión: ¿es mejor confeccionar el equipo en torno a la idea o la idea en torno al equipo?
Parece ser que es algo ampliamente aceptado que la idea no es la base del triunfo del proyecto (Carlos Blanco, Ángel María Herrera, Rodolfo Carpintier, Agustín Vivancos, …), sino el equipo. Es mejor copiar algo que funciona fuera, mejorar lo que ya existe, aplicar un modelo que ha tenido éxito en otro segmento de mercado. Incluso, hay quien recomienda que no te metas en crear nada demasiado novedoso, porque en España no se suele confiar en ese tipo de proyectos.
¿Entonces, por dónde empiezo?
Lo cierto es que mi experiencia hasta el momento es limitada, pero creo que debemos deshacernos de nuestros complejos y confiar en una idea como vehículo para formar un buen equipo. Y después, aprovecha ese equipo para validar y complementar tu idea o, si es necesario, abandonarla por otra nueva.
¿Cuáles son los pasos para emprender?
30-mayo-2008
Esta es la pregunta que incluye a todas las preguntas que vamos a ir realizando en los próximos meses. Por eso, creo que lo mejor es planteársela en primer lugar para tener una idea general de todo lo que implica comenzar una startup y luego poder bajar al detalle.
La verdad es que no me fue muy difícil encontrar una respuesta que más o menos aglutine diferentes opiniones, porque en esto hay una casi total unanimidad. Otra cosa es luego el detalle… En cualquier caso, la recomendación es dar los siguientes pasos:
- Encuentra una idea. Da igual si es original, si es una mejora de algo ya existente o si es una copia de una idea que ya está funcionando en el extranjero.
- Encuentra un equipo. Da igual la idea, nunca (salvo excepciones) podrás llevarla adelante tú solo. Recluta sólo a gente que esté dispuesta a dejarlo todo por el proyecto, y procura que el equipo sea multidisciplinar.
- Realiza un plan de negocio. No exageres ni te quedes corto; consigue que no te resulte incómodo defenderlo.
- Haz networking. Asiste a ferias, conferencias y eventos, y participa en blogs de otros emprendedores y de posibles inversores.
- Encuentra inversores. Convence a tu entorno (FFF = Friends, Family and Fools), consigue inversión de un Business Angel, convence a una Incubadora de Negocios…
- Crea la empresa. Si no te has lanzado antes, por ejemplo, porque la inversión era algo indispensable, ya no lo puedes retrasar más.
- Planifica, desarrolla, promociona. Hay que obtener el producto que te permita tener clientes y facturar.
Como todo, esto no es una verdad universal, y diferentes empresas habrán seguido caminos diversos, pero seguir estos pasos te puede acercar un poco más hacia el éxito de la empresa.

