Poco a poco el trabajo que hemos desarrollado durante los últimos meses va dando unos frutos más visibles. Desde que la idea de combinar redes sociales con videojuegos y con personalización avanzada de los perfiles de usuario se convirtiera en el germen del proyecto Wipley, hemos creado plan de negocio para la empresa, hemos creado la empresa, hemos lanzado la beta de un buscador multilingüe para Flickr (FlickrBabel) y ya tenemos una versión alfa de Wipley. La verdad es que han sido 6 meses realmente intensos…

Pero no nos podemos quedar parados, y acabamos de lanzar la web de la empresa, SocialGamingPlatform.com. Yo ceo que refleja bastante bien quiénes somos, qué sabemos hacer, qué queremos hacer y qué estamos haciendo. Pero, como uno sabe de lo que habla, a veces ocurre que se pasan detalles por alto y alguna cosa puede no quedar clara. Si es el caso en alguno de los puntos, se agradecerán enormemente sugerencias y comentarios. De hecho, si se tercia, se agradecerá al menos con un café :) .

En breve espero poder hablaros de otro par de aplicaciones que están en camino (una para Twitter y otra para Facebook) que servirán de presentación para demostrar el valor añadido que la gestión inteligente de la información en los medios sociales pueden ofrecer a los usuarios.

Uno de mis primeros posts trataba de determinar cuáles son los pasos para emprender. El sábado pasado encontré una entrada en OnStartups que proponía una estrategia de negocio en startups para las personas simples (de mente). No es que las cosas hayan cambiado desde hace un mes, pero aunque la propuesta sea simple (pasa del punto 1 de mi post original al punto 7), aparece una cuestión estratégica bastante importante: ¿Cuándo lanzo mi producto?

Veamos las posibilidades:

  • A) Construye algo que funcione y ¡lánzalo!… aunque esté lleno de bugs. Lo normal es que la gente que lo pruebe no vuelva a usarlo. Puede que pienses que esto necesita una menor inversión, y que generarás ingresos pronto, pero a la larga no será necesariamente así.
  • B) Hazlo perfecto, espera un poco, comprueba que sigue siendo perfecto… y ¡lánzalo!. Lo malo es que cuando salgas al mercado habrán aparecido mil competidores, o quizás se habrá pasado de moda. Y encima habrás necesitado una gran inversión.
  • C) Haz primero lo más sencillo y lánzalo. Decide qué características no son necesarias para la primera versión. Los usuarios perfieren un producto con pocas funcionalidades, pero sólidas y necesarias, a un producto que permita hacer de todo a costa de tener muchos fallos. Además, añadir funcionalidades de forma continua (aunque sea algo lenta) les proporciona a los usuarios una razón para seguir usando el producto.

Yo, definitivamente, me quedo con la C). ¿Alguno prefiere las otras opciones? ¿Se os ocurren más posibilidades?