Apadrina un proyecto…
4-diciembre-2009
Seth Godin es un tipo digamos… peculiar. Emprendedor desde su más tierna infancia, se graduó en Informática y Filosofía para después especializarse en Stanford con un Master en Márketing. A partir de ese momento, Seth creó unas cuantas empresas y ha publicado 13 libros sobre negocios y marketing, todos ellos con títulos muy sugerentes y directos (por ejemplo, “All Marketers are Liars“) y sobre los que ha empleado campañas virales de todo tipo (su libro “Purple Cow” se vendía embalado en un cartón de leche). De hecho, fue uno de los precursores de la viralidad, acuñando el término IdeaVirus, pero también ha aportado otras ideas como el Permission Marketing. Recientemente ofreció un MBA alternativo de 6 meses en su propia oficina al que aplicaron un total de 340 personas y para el que eligió a 9.
¿Por qué cuento todo esto? El objeto de este post es comentar una idea que leí en su blog hace unos días y que para mí era nueva y un poco extraña, por lo que, antes de publicarla, quería poner en antecedentes sobre el perfil de Seth Godin: un tío con ideas diferentes pero que generalmente llegan a buen puerto…
Generalizando mucho, cuando un negocio necesita dinero existen dos vías principales para conseguirlo: un préstamo bancario o una ampliación de capital que implique la pérdida de una parte de la empresa. Según Seth, los bancos no son una opción si existe un mínimo riesgo, y los VC’s, además de suponer un número total de inversiones pequeño respecto del total de empresas que las necesitarían, sólo invierten si ven una posibilidad clara de exit (cosa normal, por otra parte).
¿Qué alternativa sugiere el Sr. Godin?: vender una parte de los ingresos. Y me explico: en lugar de buscar inversión profesional a cambio de una parte de tu empresa, se podría buscar inversión “amateur” y ceder una parte de tus ingresos por cada unidad vendida, desde la primera hasta la última. Es algo similar a lo que hace un editor de libros, que arriesga un dinero al principio y luego recibe una parte (generalmente alta) de cada libro vendido. En la práctica podría ser algo así con cada proyecto de una empresa, e incluso se podría negociar por tramos, de manera que el ¿”inversor”? recibiría más al principio y menos según se fuera avanzando en tramos de ventas.
¿Esto qué ventaja supone para el inversor? Supongo que, por un lado, el hecho de empezar a recuperar el dinero desde el principio puede ser una fuente de confianza para los inversores no profesionales, pero seguro que hay otros aspectos que se me escapan. En cuanto a inconvenientes, por una parte no tienen ningún tipo de control sobre la empresa si no tienen participación, y además, si no hay ventas y la empresa termina mal posiblemente no podrán llevarse ni un triste ordenador, pero seguro que también se podría negociar algo al respecto.
¿Y para los emprendedores? Seguramente, si esta fórmula da más confianza a los inversores amateurs, les resultará más sencillo encontrar el dinero que necesiten, y además no deberán renunciar a parte de su empresa. Sin embargo, a alguno le puede asustar el hecho de tener que ceder parte de sus ingresos para siempre.
La verdad es que en este post agradecería comentarios a ser posible de las dos partes (emprendedores e inversores). No sé si realmente es una alternativa o si es algo más común de lo que yo pienso.
De momento, si tienes algo de dinero ahorrado y te interesa el concepto, ya sabes, apadrina un proyecto…
La AIEI, o los verdaderos “brotes verdes”
8-junio-2009
Llevo varios días queriendo hablar sobre la Asociación de Inversores y Emprendedores de Internet (AIEI), porque me parecen los verdaderos “brotes verdes” del momento. En una época en la que cada uno va a lo suyo e intenta sobrevivir a esta crisis como puede, se agradece ver que un grupo de emprendedores se atreva a montar una nueva asociación para ayudar a gente con menos experiencia. Yo sólo conozco personalmente a Ángel María y a Alejandro, y tengo que agradecerles a ambos su buena disposición y ayuda cuando me he puesto en contacto con ellos. No tengo ninguna duda de que los demás integrantes de la asociación (Yago Arbeloa, Ismael El-Qudsi, Eneko Knörr y José Antonio Paunero) serán del mismo corte, por lo que estoy seguro de que este proyecto va a servir de gran impulso para todos los que estamos metiéndonos en estos “fregaos” de Internet.
Ya que nuestro Gobierno no coopera en este sentido (por mucho que a Zapatero se le llene la boca de decir que las empresas tecnológicas deben ser la base de la España dle futuro), este tipo de iniciativas (como SeedRocket, BBVAOpentalent y otra multitud de concursos como el de la fundación Everis, Bancaja, etc.) se hacen realmente fundamentales. Ahora sólo queda esperar acontecimientos y ver cómo van avanzando.
Los emprendedores y la persistencia
5-marzo-2009
Cuando lees o escuchas recomendaciones, cuando hablas con un emprendedor o inversor de éxito y te da consejos, uno de los que suele aparecer con mayor frecuencia es: “sé persistente”. Esta persistencia se podría interpretar además de dos maneras: 1) persistencia con tu proyecto actual para conseguir que salga adelante y 2) persistencia a la hora de emprender otro proyecto si el anterior no te ha ido bien. En este último sentido, resulta también muy común escuchar que en sitios como los EE.UU. consideran positivo en el cv de un emprendedor que haya quebrado 1 ó 2 empresas previamente (aunque claro, mejor si las anteriores salieron bien).
Casi de casualidad he llegado hasta este estudio llevado a cabo por profesores de la Escuela de Negocios de Harvard, en el que se analiza precisamente la importancia de la persistencia a la hora de emprender. Este estudio ha considerado una muestra de casi 9.000 emprendedores en todos los sectores entre los años 1975 y 2000, aunque creo que se puede apllicar muy bien al sector de internet si tenemos en cuenta que el 90% pertenece al rango 1990-2000 y que la mitad estaba centrada en la industria clasificada como “Internet y Ordenadores”.
La principal conclusión que los propios autores extraen es que los emprendedores con un bagaje de éxito tienen mayores probabilidades de conseguir un éxito en su siguiente proyecto que aquéllos que previamente han fallado o lo intentan por primera vez. En el documento hablan de un posible efecto “aprender con la experiencia”, en el que las habilidades, los contactos y las ideas que han aprendido de sus experiencias previas les proporcionan una ventaja en las posteriores. Los números dicen que el 30,6% de los emprendedores que ya han tenido éxito lo volverán a tener, mientras sólo el 22,1% de los que ya han fallado conseguirán un éxito en el siguiente proyecto, cifra que baja hasta el 20,9% para los novatos. A los autores esto les sugiere que no es la propia experiencia por sí misma lo que mejora las posibilidades de éxito, y que el potencial de las habilidades del emprendedor son aún más determinantes.
Otra conclusión interesante se refiere a los factores que determinan a los emprendedores “en serie” (emprendedores que crean un negocio tras otro). En su opinión, los mejores y los peores emprendedores no se convierten en emprendedores en serie. Los primeros, o son demasiado ricos o están quizás demasiado involucrados como para empezar nuevos negocios; los segundos tienen menos posibilidades de conseguir financiación otra vez, y tal vez esta pueda ser la razón para que la tasa de éxito para los novatos y los que ya han fallado una vez sea tan parecida.
En mi opinión, los resultados sí parecen demostrar la “sabiduría popular” que otorga importancia a la persistencia. Sin embargo, antes de este estudio pensaba que la diferencia sería aún mayor…
De vuelta a los proyectos de garaje
28-noviembre-2008
La interesante reflexión de Javier Martín sobre el valor actual de un proyecto me ha hecho pensar que vamos a volver a una época con muchos proyectos “de garaje”. Una de las primeras recomendaciones que te da un inversor es que dejes tu trabajo y te dediques en cuerpo y alma al proyecto, pero claro, sin recursos no hay manera… Y no hablo ya de tener un sueldo para los emprendedores, sino de disponer de recursos para pagar al resto de los empleados y toda la retahíla de inversiones y gastos que Javier ya explica muy bien en su post.
El caso es que si un emprendedor prevé 6 personas para formar un equipo de trabajo y lo tiene que reducir a 3 porque sólo consigue la mitad de inversión, el problema no es sólo que pueda tardar más tiempo en desarrollar el producto, o en conseguir los clientes, o en tener ingresos; el problema también es que, en la mayoría de las situaciones, 3 personas no van a cubrir todos los perfiles que necesita.
En ese caso, ¿por qué no planteártelo como un proyecto de garaje? Por un lado, no necesitarás buscar inversión y podrás dedicarte por completo al proyecto, y por otro, el burn-rate será muy bajo, casi nulo. Así, si vienen mal dadas, no tendrás problemas de pago a empleados o deudas con bancos y proveedores. Si el gran problema de las pymes en los próximos meses va a ser la falta de liquidez a corto plazo, quizás sea mejor pasar el temporal sin tener gastos e ir a tu ritmo en ratos libres y fines de semana.
No sé, pero es posible que volvamos a asistir a una época en la que triunfen más proyectos de garaje, y no sólo por su calidad, en muchos casos, quizás por que desaparezca la competencia. Por si alguien lo duda, no es que me parezca la mejor opción, pero, ¿quién sabe?, en vista de cómo están las cosas, lo mismo no nos queda otra posibilidad…
Actualización: En Barrapunto acabo de encontrar la referencia a una start-up de garaje española de éxito.
No busques inversión, crea tu propio equipo de inversores
24-noviembre-2008
En ocasiones, el mal uso del lenguaje nos lleva a cometer injusticias con algunos términos. En los últimos años parece que la palabra sinergia ha ido adquiriendo connotaciones negativas por culpa de un uso excesivo y no demasiado adecuado que la ha convertido en un simple sinónimo de cooperación. Lo importante de la sinergia no es la idea de cooperación que la gente tiene en mente, sino el valor añadido a la cooperación: el resultado obtenido es mayor que el que aporta la simple suma de cada una de las partes.
A la hora de buscar inversión, merece la pena tener en cuenta las sinergias que sepuedan establecer entre el quipo emprendedor y los inversores. Teniendo en cuenta cómo está la situación a todos los niveles, supongo que parece un poco raro pensar que, si ya resulta difícil conseguir dinero de un inversor, podamos además ponernos en plan selectivo. Sin embargo, creo que en cierta forma debemos intentarlo, y trataré de justificar el cómo y el porqué.
Seguramente no pueda decir que cada inversor es un mundo, pero desde el punto de vista de un emprendedor pueden existir muchas variables que demuestren las diferencias. Como ejemplos:
- Algunos sólo buscan invertir su dinero y quizás llevar un control “a posteriori”; otros, sin embargo, prefieren meterse de lleno en el negocio y tomar parte activa.
- Algunos no pueden aportar más que dinero (es una cuestión diferente de la anterior), mientras otros pueden aportar también conocimientos del sector, infraestructura, recursos humanos, acceso a usuarios…
- Algunos ni siquiera pueden invertir dinero, pero sí podrán invertir esos conocimientos del sector, infraestructura, recursos humanos, acceso a usuarios, publicidad…
- Algunos entienden que desarrollar una primera versión (beta) del proyecto es más eficaz si dispones de recursos desde el principio; en otros casos, tener esa beta antes de pensar en invertir es algo imprescindible.
- Algunos dan valor a un proyecto innovador, pero otros prefieren las “importaciones” de proyectos de éxito…
- Algunos consideran que en un plan a largo plazo (entre 3 y 5 años), los objetivos y posibilidades de internacionalización deben estar claras; en cambio, otros sólo quieren saber tus planes para España a corto plazo.
Con todo, lo importante de poder asignar una etiqueta a un inversor en estas (y otras) variables es determinar quiénes pueden ser los principales impulsores de tu empresa, y también cómo vas a enfocarles tu proyecto. En este punto, puedes analizar a los inversores, asignarles un valor que indique lo cercanos que pueden estar a tu proyecto y establecer un ranking. Después, salvo que ya tengas experiencia en estas lides, podrías empezar por la parte de abajo de la lista: quizás sea mejor estrellarse primero contra los que menos posibilidades tienen, o bien menos te puedan aportar. Cuando te sientas preparado, quizás sea mejor seguir por abajo del ranking un poco más, por si acaso…
En ese análisis de cada inversor, también tendría en cuenta el tema de la coinversión. Seguramente deberás buscar varios inversores para conseguir toda la inversión que necesitas, y posiblemente no sería bueno tener en un mismo equipo a gente que haya tenido problemas de coexistencia en el pasado. Busca en los blogs, conoce a gente en los First Tuesday, Iniciador y eventos de ese tipo, y cotillea sobre los inversores. No querrás que problemas externos entren a formar parte de tu empresa.
También puedes considerar varios perfiles y buscar uno o varios de cada. Por ejemplo, un inversor que sólo aporte capital, otro que aporte capital, conocimientos y control, y otro que te proporcione recursos o conocimientos específicos que sean difíciles de obtener. De la misma forma que un equipo de emprendedores debe ser multidisciplinar y complementario, un equipo de inversores con las mismas características puede impulsar un proyecto por encima de lo esperado (sinergia).
En cualquier caso, si llegado el momento no hay muchas alternativas y las que existen “sólo” pueden aportar dinero, seguramente tampoco habrá mucha duda: los reyes magos no suelen traer todo lo que pides en la carta.
Y en cuanto a cómo enfocarles el proyecto, también hay varios puntos a considerar. Por un lado, es diferente si estás en un foro de inversión o si es una reunión con un único inversor. En el primer caso, es conveniente conocer a priori el perfil medio de los asistentes, saber si entre ellos se va a encontrar alguno de los que están arriba de tu ranking y, si es posible, averiguar qué inversiones han salido en años anteriores. Seguramente lo mejor sea adecuar tu presentación a cada foro, pero procura que todos los inversores comprendan al menos los puntos clave de tu proyecto, por si acaso alguien va buscando nuevos mercados.
Si te reúnes con un solo inversor, puedes intentar adaptar tu exposición al análisis que has hecho de él, a lo que has determinado en las variables anteriores. Pero, eso sí, es mejor no cambiar los contenidos de tu proyecto y simplemente cambiar el énfasis en cada punto, destacar aquellos aspectos que más le pueden atraer.
Todo lo anterior puede parecer mucho trabajo: existen muchos inversores en muchos foros y cada uno tiene sus ideas, preferencias y, por qué no, su ego. Pero hay que tener en cuenta que el equipo formado por emprendedores e inversores va a tener que recorrer un largo y difícil camino, y lo mejor es intentar que sea lo más productivo y llevadero posible.
¿Seguro que necesitas Friends, Family and Fools?
29-septiembre-2008
Es evidente que las necesidades de financiación de cada startup son diferentes. Y no me refiero únicamente a la cantidad de dinero que puede necesitar cada una, sino a las fuentes, al momento y a la forma. Si nos quedamos únicamente con las necesidades iniciales y nos centramos en las fuentes, podríamos hablar de capital propio (de los fundadores), los FFF (Friends, Family and Fools), préstamos, préstamos participativos, subvenciones, business angels… Para saber un poco más al respecto, recomiendo la lectura de esta entrada de Ángel María y ésta de Alejandro Santana. Al final, lo normal es que la ronda inicial de financiación tenga un poco de casi todo.
Pero centrándonos en el tema de los FFF, yo no le concedía demasiada atención hasta que oí a Carlos Blanco decir que él consideraba muy importante la aparición de este tipo de financiación. En palabras suyas: “¿Cómo voy a invertir en tu proyecto si no has podido convencer a tu tío de que invierta, cuando al menos tu tío te quiere?” Posteriormente he escuchado comentarios similares en otros foros y a otros inversores, aunque también me he encontrado palabras de aviso a la hora de dejar entrar a los FFF en tu proyecto.
Si bien puede ser cierto que la existencia de los FFF puede dar confianza, creo que en ocasiones puede introducir cierta inestabilidad en el sistema. Precisamente el viernes le preguntaba a un par de personas muy metidas en este mundillo cuál era su opinión al respecto. Mi duda concreta era acerca de la necesidad real de tener FFF a la hora de encontrar inversores frente a los problemas que puede traer gestionar las inversiones de gente inexperta: ¿Cómo les convences de que aunque tú aportes el mismo dinero ellos van a tener un porcentaje menor de la sociedad? ¿Cómo les justificas el valor de la empresa? Con esa falta de experiencia, es normal que se puedan poner nerviosos fácilmente con la lentitud inicial de este tipo de proyectos (a ver quién entiende que se pueda tardar tres años en entrar en beneficios), que les pueda el gran riesgo que supone este tipo de inversiones, que les cueste entender que, como son varios inversores pequeños, es mejor que se sindiquen y tengan un representante único (si no, el Consejo puede llegar a parecer un gallinero con tanta gente)…
Estas dos personas me decían que no siempre era necesario tener este inversión de FFF. Según comentaban, a veces se necesitan para arrancar la empresa, y es cierto que proyectan confianza hacia inversores de capital riesgo, pero otras veces su aportación no es significativa respecto del total de capital que se necesita, y su aparición conlleva un mayor reparto de las acciones y, sobre todo, un ruido en el funcionamiento de la empresa que puede ser fuente de problemas. Uno de ellos decía: “si tienes jamón de pata negra, los business angels no van a mirar si hay inversión de FFF”.
José Luis Martín de Cabiedes comentaba en el Foro de Inversores organizado por Madri+d que, en media, 1 de cada 10 inversiones iban muy bien, que 5 ó 6 iban bien, y que el resto fracasaban, y esto concuerda con algunas estadísticas que señalan que el 30% de las empresas en internet fracasan en un corto plazo. Él recomendaba diversificar mucho las inversiones para poder conseguir algún éxito, pero no todo el mundo puede permitírselo. También decía que esa diversificación podía proporcionarle un bombazo (como por otra parte ya ha ocurrido en el pasado
) y que, si no fuera así, para él sería más cómodo invertir en bolsa. Por eso, entiendo perfectamente que esa gente cercana que cree en tu proyecto e invierte una parte de sus ahorros se ponga nerviosa: normalmente va a ser el único proyecto en el que invierta, y no tendría otra forma de recuperar sus pérdidas. Hay que tener en cuenta que en la bolsa al menos no lo pierdes todo, y el riesgo es mucho menor.
He leído unas cuantas historias acerca de casos de éxito que no hubieran podido producirse sin la aportación de los FFF. En esos casos, suele haber fotos en las que se aprecian sonrisas por todas partes. A mí me encantaría que la gente cercana pudiera compartir nuestro éxito, si es que llega, pero me gustaría leer qué ha pasado en otros muchos casos en los que la empresa ha ido mal y esos FFF han perdido toda su inversión. ¿Han comprendido todos la situación? ¿Han seguido siendo amigos? ¿Las reuniones familiares no se han vuelto violentas?
Con todo lo dicho, me surgen muchas dudas a la hora de determinar si siempre es necesario contar con esa aportación de los FFF. Me da la sensación que puede tener más sentido en proyectos que necesitan poca inversión incial, pero que puede ser un pequeño obstáculo si el proyecto es ambicioso. Agradecería mucho comentarios al respecto.
Google invertirá en startups
31-julio-2008
Parece que la gente de Google sigue revolucionada. A la cantidad de noticias que han generado en las últimas semanas hay que unir la próxima creación de un fondo para inversión en startups, según Wall Street Journal. Aunque todavía no existe confirmación por parte de Google, parece que llevan un tiempo dándole vueltas a la idea, y lo cierto es que tiene bastante sentido que inviertan en la cantera en lugar de tener que pagar precios altos por fichajes estrella (realizando un símil futbolístico).
Esperemos que, viendo los buenos antecedentes de compra de Google en este sentido, la localización de las inversiones no sea un problema y las startups españolas puedan tener acceso a ellas.
¿Qué tipo de inversor buscas?
11-julio-2008
Para todos aquellos que no tengan muy claro qué tipo de inversor puede necesitar para su empresa, recomiendo la lectura del post sobre tipos de inversores que ha escrito Alejandro Santana en su blog. Particularmente, me parece muy interesante el enfoque de las tres dimensiones (origen de los fondos, grado de implicación y puridad financiera) que utiliza para situar los diferentes tipos de inversores. También estoy completamente de acuerdo en que resulta importante que exista un buen encaje personal entre inversores y emprendedores, sobre todo en las primeras fases de la empresa, ya que la relación va a ser de varios años, y generalmente se darán situaciones adversas en las que será importante un buen grado de entendimiento y unión.
Estaba tentado de lanzar como pregunta “¿qué tipo de inversor prefieres para tu empresa?”, pero creo que al final, siendo prácticos, y aunque tengamos nuestras preferencias, la respuesta terminaría siendo algo así como: “el que invierta…” :-p
Ayer estuve en la Jornada de Inversión Privada en Nuevas Empresas de Base Tecnológica (NEBTS) organizadas por Madri+d (programa en pdf). Supongo que puede chocar que un emprendedor se “infiltre” en un evento de este tipo, pero creo que es del todo natural: en mi opinión, para conseguir interesar a un inversor en tu proyecto, lo primero que tienes que hacer es entender cuáles son sus necesidades como inversor y cuáles pueden ser tus puntos fuertes y carencias desde su punto de vista. En cualquier caso, fue un tiempo muy bien invertido, ya que sólo hubo un par de ponencias cuyo contenido “se me escapara”.
En primer lugar, hay que agradecer el gran trabajo de organización y ejecución por parte de Madri+d, así como la calidad de los ponentes.
A continuación, intentaré destacar lo que me pareció más importante desde el punto de vista del emprendedor. Para leer impresiones de inversores, recomiendo leer entradas en Loogic, blog de Carlos Blanco o el blog de Alejandro Santana.
- Business angels y redes de inversores privados. Situación actual y perspectivas (Amparo San José y Albert Colomer). Interesante para ser consciente de que el número de redes de inversores en España ha crecido mucho en los últimos 3 años, aunque ellos mismos consideran que no es suficiente.
- Invertir en tecnología. Selección y evaluación de proyectos (Rodolfo Carpintier). Interesante charla para determinar si DAD podría llegar a confiar en un proyecto de características como el nuestro. Para conocer las características de su empresa, recomiendo la lectura de un post del propio Infoman. En cuanto a sus criterios de selección e inversión:
- Invierten entre 50K y 200K € por empresa (con una media de unos 100K €), en startups valoradas entre 0,6 y 1,2M €.
- Buscan una idea viable: que no sea algo que se pueda considerar como una “moda pasajera”, y no demasiado avanzada tecnológicamente.
- Conocimiento del mercado: sobre todo local, aunque con miras al global.
- Un buen proyecto respaldado por un buen plan de negocio. Dice que se ha leído más de 1.800 en toda su carrera, y que tarda ¡30 minutos! en leerlo y entenderlo. Más vale presentarle algo muy bien hecho…
- El 90% de las veces desechan los proyectos por falta de ambición. La inversión debe ser necesaria: no tiene sentido invertir en una empresa orientada al autoempleo y sin miras de crecer.
- Un buen equipo directivo. Lo más oído durante toda la jornada.
- Un burn-rate razonable.
- Proyecto fácilmente escalable.
- Cálculo de necesidades financieras y valoración de empresas tecnológicas de nueva creación (Cecilia de la Hoz).
- Una buena idea tecnológica no siempre es una buena idea para crear una empresa, generalmente por ser demasiado adelantada o por no tener mercado (“caviar para cerdos”).
- No importa cuánto tiempo inviertas en realizar unas proyecciones financieras lo más realistas posibles, en temas de internet es imposible acertar. Sin embargo, es completamente necesario invertir ese tiempo.
- El emprendedor tiene que tener claro que hay que ceder parte del control de la empresa (aunque parezca obvio, debe ser que no lo es para todos).
- El valor de una startup va creciendo a escalones en función de los siguientes hitos: idea, plan de negocio, prototipo y primer cliente. A partir de ahí, el siguiente hito es entrar en beneficios.
- Caso práctico de una operación de inversión desde dos perspectivas: la del emprendedor y la del inversor (Jorge Urios y Alejandro Santana). Aquí hay bastante que contar, así que le dedicaré un post más extenso.
- Experiencia personal de un inversor privado (Luis Martín Cabiedes).
- Dijo algo así como: “De un emprendedor no espero que me cuente su proyecto, sino que me cuente con una calculadora cuánto voy a ganar”. Luego lo matizó: el proyecto evidentemente es importante (le “ponen” especialmente los de internet), pero él no se considera un mecenas, sino un inversor. Esto, que tiene mucho sentido, puede no resultar muy claro a priori para un emprendedor.
- Señaló la importancia de realizar un pacto de socios pensando más en el VC (Venture Capital, o Capital Riesgo) que en el presente. No negocia demasiado con el emprendedor: si no hay un acuerdo rápido, busca otro proyecto.
- Sólo invierte en empresas que puedan llegar a facturar muchos millones de €.
Como conclusiones finales, comento algunas ideas que, o bien no he destacado previamente por aparecer en varias de las ponencias, o bien me ha parecido relevante recalcar:
- Todos resaltaron la importancia de la composición del equipo de emprendedores: equipo, equipo y equipo.
- Hay que dedicar mucho tiempo al plan de negocio, no sólo al comienzo para crearlo, sino también después para buscar posibles mejoras.
- Aunque en nuestro entorno es tentador centrarse en redes de business angels orientados a mercados de internet, existen otras redes más “generalistas” que también pueden tener interés en nuestro proyecto.
- Cada vez parece más recomendable buscar préstamos participativos, y cada vez hay más entidades dispuestas a darlos (por ejemplo, Caja de Ahorros de Navarra, La Caixa o EINSA). Madri+d tiene una página con información al respecto.
- Como emprendedor, el proyecto no es sólo mío. Los socios van a aportar dinero, pero también (y muchas veces es igual de importante) conocimiento y experiencia. Conviene dejarse asesorar por ellos, como también conviene aceptar auditorias periódicas por su parte.
- Las expectativas del emprendedor a menudo son mayores que las del inversor. Si tienes mucha fe en tu proyecto, puede convenir aceptar inversiones más bajas de lo esperado, a cambio de un compromiso de mayor inversión si se cumplen tus expectativas.
Impresiones First Tuesday 03/06/08
4-junio-2008
Ayer fui a mi primer First Tuesday desde el año 2000. Lo más curioso es que lo recordaba mucho más formal de como resultó ser, y me llevé una grata sorpresa al comprobar el buen ambiente y las ganas de ayudar que parece tener todo el mundo.
La verdad es que no socialicé demasiado, quizás porque aún tengo cierto recelo a revelar detalles de nuestro proyecto que puedan ser aprovechados. Supongo que tengo que cambiar esa actitud. Aún así, sin hacer demasiada intención, me saludaron algunos de los asistentes (a los que no conocía) y estuvimos comentando sobre el evento y sobre las ponencias que tuvieron lugar.
Esto último, las ponencias, resultó ser una sorpresa también muy agradable. Gente con proyectos en diferentes aspectos del ámbito musical que están consiguiendo despegar y hacerse un sitio en este (parece) difícil mundo de las startups de internet. Y además, se atrevieron a dar todo tipo de información y recomendaciones, incluso ante el asombro de los propios organizadores.
Esperemos que este gran trabajo por parte de los organizadores del evento (Amaia Helguera y Carlos Blanco) siga teniendo el apoyo que parece haber recibido en los últimos tiempos.

