¡No me digas que no se puede!
14-abril-2009
Esta frase que tan bien refleja el carácter del Langui debería estar un poco más presente en la vida de aquellos que intentan sacar adelante algún proyecto con un cierto carácter innovador en España. Ya hemos hablado de esto otras veces: aquí sólo se sacan proyectos con modelos de negocio bien conocidos y probados, que ya han triunfado allende nuestras fronteras y que “sólo” necesitan un esfuerzo con un carácter más “de gestión” (que ya es bastante). Al menos, eso es lo que te vienen a decir muchos de los que ya han triunfado así.
Yo estoy de acuerdo. Esa fórmula es válida, y es un buen camino, pero ¡no me digas que no se puede sacar adelante algo más atrevido! Hay muchos caminos para triunfar, pero parece que los únicos que transmiten confianza son aquellos que son técnicamente tan fáciles de desarrollar, que han sido comprobados tantas veces, que realmente están muy por debajo de las capacidades que tenemos los españoles. Y ese tipo de proyectos tampoco garantizan nada: hay tantos, hay tanta competencia que también resulta difícil sacarlos adelante.
Ya hemos hablado en alguna ocasión de la perseverancia. Las posibilidades de fallar en tu primera empresa ya son de por sí altas, pero creo que merece más la pena fallar intentando hacer algo desafiante de algún modo, algo que te permita aprender, que te haga más fuerte para que la vez siguiente tengas más posibilidades. Si no, es posible que incluso pueda ser negativo, que puedas “desaprender”.
Ya he conocido varios casos de gente a la que les han intentado o les están intentando desanimar en este tipo de situaciones. ¿Y quiénes son ellos para desanimarte, sobre todo cuando sus situaciones han sido y son diferentes? No te puedo decir lo que tienes que hacer, pero yo prefiero fallar con algo que sea difícil y que al menos me deje un buen conocimiento, que fallar con algo que conozco muy bien y que lo único que me puede dejar es una pérdida de confianza en mis capacidades.
No dejes que te hagan dudar. Si tienes dudas, ¡échale huevos!
First Tuesday 10/02/2009
11-febrero-2009
Ayer estuvimos JoSeK, Prueno y yo en el First Tuesday, escuchando la charla de Mikel Urizarbarrena y Juan Santana, fundador y CEO de Panda Security respectivamente. No voy a dar un resumen completo, porque eso seguro que lo hará después Carlos Blanco mucho mejor, pero sí quería comentar algunos detalles.
En primer lugar, me sorprendió mucho la poca presencia de asistentes, comparada con los últimos meses. Como bien dice JoSeK, parece que como no era una empresa de internet, a muchos les debió parecer menos interesante. Craso error, desde mi punto de vista; fue interesante y un poco diferente del resto de charlas precisamente por ese alejamiento de los típicos servicios de internet, ofreciendo una visión complementaria en algunos aspectos.
En segundo lugar, me hubiera gustado que muchos hubieran escuchado sus comentarios acerca de los complejos de los españoles respecto de las empresas extranjeras. Recomendó la expansión a otros mercados lo antes posible; ellos lo hicieron sin gastarse un duro, utilizando un modelo de franquicia. Seguramente no es algo fácilmente aplicable a muchas empresas de internet, pero al menos es una muestra de que una empresa española puede despertar interés fuera de nuestras fronteras. Para constatarlo, tenemos los recientes ejemplos de Agnitio, Solaiemes y Aquamobile, elegidas por Red Herring entre las 100 startups más prometedoras en los años 2007 y 2008.
Por último, me impresionó que un español como Mikel se hubiera embarcado en un proyecto tan ambicioso como es la traducción automática en tiempo real, a través de la creación de Semantix. Parece que, a fin de cuentas, no es imposible innovar en este país.
La autarquía en internet
22-enero-2009
El Ministro Miguel Sebastián pedía ayer que consumiéramos productos españoles para salvar empleos. Me vienen a la cabeza mil ideas, pero voy a tratar de ordenarlas.
Ayer escuché en alguna radio que en la UE hacer algo así es ilegal… por ese detallito acerca del libre comercio. Pero, en cualquier caso, sea o no sea legal, me imagino lo bien que les habrá sentado a los dirigentes europeos. Seguro que Angela Merkel estará muy contenta de que, por ejemplo, dejemos de comprar coches alemanes. Es posible que lo celebre incitando a los alemanes a que dejen de hacer turismo en España, y supongo que todo esto será genial para evitar el paro en nuestro país; y no me refiero sólo al turismo, sino también a los concesionarios de coches. Pero seguro que los trabajadores de los McDonalds y similares también habrán celebrado esta ocurrencia: ahora resulta que conservar sus puestos de trabajo tiene menor prioridad porque trabajan para una multinacional extranjera. ¿Y qué pasa con la energía? Nosotros no somos capaces de autoabastecernos, pero igual podemos ponernos a dar pedales muy rápido para cargar una dinamo. ¿Y las materias primas? Por ejemplo, tenemos productores nacionales de gasolina, pero el petróleo lo tenemos que importar.
Pero vamos a lo que importa en este blog. ¿Qué ocurriría si tuviéramos que autoabastecernos de servicios de internet? Por un lado, existen algunos proyectos que compiten e incluso superan a los gigantes multinacionales, generalmente aprovechando la ventaja del lenguaje (Tuenti está al nivel de Facebook; Menéame supera a Digg; Bitácoras compite con Technorati; Yes.fm está al nivel de Last.fm…), también hay plataformas que dan servicios relacionados con el mercado español sin competencia extranjera (Idealista para la búsqueda de pisos; Vueling, eDreams, MuchoViaje y mil más para viajes; Loogic para proyectos nacionales en internet; webs para los mercados de segunda mano; etc.), y hay unos cuantos proyectos que, sin competir demasiado como los “originales que vienen de fuera”, tienen su hueco y, en caso de autarquía, proporcionarían el servicio.
Pero, ¿hay en España algún buscador que pudiera suplir rápidamente a Google o Yahoo? ¿Existe un sucedáneo de Youtube o Flickr que dé ciertas garantías? ¿Cómo twittearíamos? ¿Qué servicios alternativos españoles hay para Google Reader, Maps o Docs? ¿De dónde sacarían nuestros estudiantes los textos de sus trabajos sin poder acceder a la Wikipedia?
Y en el otro extremo, ¿cuántas aplicaciones españolas cusarían perjuicios en el extranjero si sólo prestaran servicios en España? Podríamos decir que Strands o Berggi están muy bien posicionadas, pero estas empresas con base española han tenido que emigrar a Estados Unidos (como casi cualquier otra que se te ocurra).
Evidentemente, he planteado una situación extrema que nunca se va a dar, pero el análisis de todo esto me vuelve a llevar, como ocurre siempre, a la necesidad de impulsar uno de esos grandes desconocidos y olvidados en España: la INNOVACIÓN.
(Por cierto, el enlace a la entrada sobre innovación en la Wikipedia está dedicado a aquéllos que todavía no saben lo que significa :p)

