Esto es lo que me decían mis padres cuando era pequeño y me metía en conversaciones “de mayores”. Entonces me sonaba natural: me lo decían mis padres. Yo creo que el aprendizaje es un proceso iterativo en el que primero hay que saber escuchar (leer) y asimilar, y después hay que saber preguntar y volver a prestar atención. Por eso, ahora que tengo 36 años, sigo poniendo en práctica lo que me decían mis padres, no con gente mayor que yo, sino con gente de la que sé que puedo aprender, tenga la edad que tenga.

Ayer tuve la oportunidad de comer con Emilio Márquez, Jesús Encinar, Carlos Blanco, Rodolfo Carpintier y Pedro Trucharte, además de unos cuantos compañeros y amigos, y posteriormente “moderar” una mesa redonda para emprendedores con los cuatro primeros (lo pongo entre comillas porque sólo tuve que decir sus nombres, y ellos se autogestionaron el resto :) ). Tanto la comida como la mesa redonda tuvieron el mismo tono: distendidas, amenas y, sobre todo, muy instructivas. Yo me limité a escuchar, pero como mi principal “miedo” era que el público no se decidiera a participar, llevé unas 8 cuestiones preparadas. Por suerte, no tuve la necesidad de preguntar absolutamente nada. Tengo que decir que todos quedamos gratamente sorprendidos con el grado de participación; incluso tuvimos que cortar las preguntas media hora más tarde de lo previsto. A nivel personal, me quedé con las ganas de preguntar muchas cosas, pero para eso ya habrá otras oportunidades…

Ya hemos lanzado la web de las IV Jornadas de Informática en la Universidad Europea de Madrid, que tendrán lugar durante la semana del 17 al 21 de noviembre y que este año llevan por título: “Web 2.0: Tecnología, Sociedad y Comunicación”.

El día 19 lo hemos reservado para una jornada que tiene mucho que ver con este blog, ya que tratará sobre emprendedores en internet. Está dividida en tres actos, comenzando por una mesa redonda moderada por JoSeK en la que participarán ex-alumnos de la universidad que se han convertido en emprendedores, siguiendo por una interesante charla de Javier Cuervo (de Madri+D) sobre emprendedores de base tecnológica en Madrid, y terminando con una mesa redonda moderada por mí en la que tendremos la suerte de contar con Carlos Blanco, Rodolfo Carpintier, Jesús Encinar y Emilio Márquez.

Pero el resto de días no van a desentonar nada con esta jornada. Tendremos talleres sobre redes sociales, comercio electrónico y videojuegos, y mesas redondas y charlas sobre redes sociales, exclusión social, blogs y copyright, así como unos cuantos eventos más que podéis ver en la web de las Jornadas.

Entre los participantes, se pueden destacar nombres como Enrique Dans, Alberto Vázquez Figueroa, Ícaro Moyano, Javier Martín, Javier Pedreira o Alberto Knapp, pero tendremos muchos más invitados de alto nivel que aportarán un gran valor a todas las jornadas.

Quiero agradecer desde aquí la buena disposición de todos los participantes externos desde el principio, y a los integrantes de GLUEM y a los compañeros de la Escuela Politécnica su presencia en la organización, pero de manera especial a JoSeK, Kike, Borja e Isidoro, que se han cargado a la espalda la mayor parte del trabajo. También quiero destacar a Borja Martín y Adrián Yanes por el buen trabajo que han hecho con la web.

Si alguno de vosotros se anima a pasarse por la UEM durante esa semana, estaré encantado de conoceros en persona. Todas las jornadas están abiertas a todo el público y no es necesario realizar un registro.

Es evidente que las necesidades de financiación de cada startup son diferentes. Y no me refiero únicamente a la cantidad de dinero que puede necesitar cada una, sino a las fuentes, al momento y a la forma. Si nos quedamos únicamente con las necesidades iniciales y nos centramos en las fuentes, podríamos hablar de capital propio (de los fundadores), los FFF (Friends, Family and Fools), préstamos, préstamos participativos, subvenciones, business angels… Para saber un poco más al respecto, recomiendo la lectura de esta entrada de Ángel María y ésta de Alejandro Santana. Al final, lo normal es que la ronda inicial de financiación tenga un poco de casi todo.

Pero centrándonos en el tema de los FFF, yo no le concedía demasiada atención hasta que oí a Carlos Blanco decir que él consideraba muy importante la aparición de este tipo de financiación. En palabras suyas: “¿Cómo voy a invertir en tu proyecto si no has podido convencer a tu tío de que invierta, cuando al menos tu tío te quiere?” Posteriormente he escuchado comentarios similares en otros foros y a otros inversores, aunque también me he encontrado palabras de aviso a la hora de dejar entrar a los FFF en tu proyecto.

Si bien puede ser cierto que la existencia de los FFF puede dar confianza, creo que en ocasiones puede introducir cierta inestabilidad en el sistema. Precisamente el viernes le preguntaba a un par de personas muy metidas en este mundillo cuál era su opinión al respecto. Mi duda concreta era acerca de la necesidad real de tener FFF a la hora de encontrar inversores frente a los problemas que puede traer gestionar las inversiones de gente inexperta: ¿Cómo les convences de que aunque tú aportes el mismo dinero ellos van a tener un porcentaje menor de la sociedad? ¿Cómo les justificas el valor de la empresa? Con esa falta de experiencia, es normal que se puedan poner nerviosos fácilmente con la lentitud inicial de este tipo de proyectos (a ver quién entiende que se pueda tardar tres años en entrar en beneficios), que les pueda el gran riesgo que supone este tipo de inversiones, que les cueste entender que, como son varios inversores pequeños, es mejor que se sindiquen y tengan un representante único (si no, el Consejo puede llegar a parecer un gallinero con tanta gente)…

Estas dos personas me decían que no siempre era necesario tener este inversión de FFF. Según comentaban, a veces se necesitan para arrancar la empresa, y es cierto que proyectan confianza hacia inversores de capital riesgo, pero otras veces su aportación no es significativa respecto del total de capital que se necesita, y su aparición conlleva un mayor reparto de las acciones y, sobre todo, un ruido en el funcionamiento de la empresa que puede ser fuente de problemas. Uno de ellos decía: “si tienes jamón de pata negra, los business angels no van a mirar si hay inversión de FFF”.

José Luis Martín de Cabiedes comentaba en el Foro de Inversores organizado por Madri+d que, en media, 1 de cada 10 inversiones iban muy bien, que 5 ó 6 iban bien, y que el resto fracasaban, y esto concuerda con algunas estadísticas que señalan que el 30% de las empresas en internet fracasan en un corto plazo. Él recomendaba diversificar mucho las inversiones para poder conseguir algún éxito, pero no todo el mundo puede permitírselo. También decía que esa diversificación podía proporcionarle un bombazo (como por otra parte ya ha ocurrido en el pasado :) ) y que, si no fuera así, para él sería más cómodo invertir en bolsa. Por eso, entiendo perfectamente que esa gente cercana que cree en tu proyecto e invierte una parte de sus ahorros se ponga nerviosa: normalmente va a ser el único proyecto en el que invierta, y no tendría otra forma de recuperar sus pérdidas. Hay que tener en cuenta que en la bolsa al menos no lo pierdes todo, y el riesgo es mucho menor.

He leído unas cuantas historias acerca de casos de éxito que no hubieran podido producirse sin la aportación de los FFF. En esos casos, suele haber fotos en las que se aprecian sonrisas por todas partes. A mí me encantaría que la gente cercana pudiera compartir nuestro éxito, si es que llega, pero me gustaría leer qué ha pasado en otros muchos casos en los que la empresa ha ido mal y esos FFF han perdido toda su inversión. ¿Han comprendido todos la situación? ¿Han seguido siendo amigos? ¿Las reuniones familiares no se han vuelto violentas?

Con todo lo dicho, me surgen muchas dudas a la hora de determinar si siempre es necesario contar con esa aportación de los FFF. Me da la sensación que puede tener más sentido en proyectos que necesitan poca inversión incial, pero que puede ser un pequeño obstáculo si el proyecto es ambicioso. Agradecería mucho comentarios al respecto.

Cuando buscábamos algún tipo de apoyo institucional para preparar nuestro plan, encontramos en la Comunidad de Madrid dos posibles fuentes de ayuda: el portal emprendelo.es de la Comunidad de Madrid, y la Oficina del Emprendedor de Base Tecnológica de Madri+d.

Emprendelo.es ofrece un amplio número de servicios orientados a cualquier tipo de empresa: cursos de formación, gestión online del plan de negocio, el Campus del Emprendedor, un club de emprendedores, etc. En cuanto a su funcionamiento, ofrece luces y sombras. Por ejemplo, aunque la aplicación online de gestión del plan de empresa es muy completa, no funciona bien con Firefox. En cuanto a los cursos de formación, creo que su enfoque es muy acertado, pero nosotros nos apuntamos a un par de cursos el mismo día que se convocaron y ahora mismo llevan casi dos meses de retraso. Los demás servicios aún no los hemos utilizado, pero espero que sean más fiables.


El portal para emprendedores de Madri+d está orientado a empresas de base tecnológica. Aunque no ofrece cursos de formación, dispone de múltiples mecanismos de apoyo para las distintas fases del proyecto. Por ejemplo, tienen un servicio de apoyo para elaborar el plan de empresa (destinado a los que empiezan prácticamente de cero) que, junto con el servicio de mentores (en colaboración con el Instituto de Empresa) que ayuda a pulir el plan de negocio, debería ser equivalente a los servicios de formación de emprendelo.es. Además, ofrece bastantes recursos para el momento en que tu plan de negocio está perfilado y empiezas a necesitar pensar de lleno en el networking y la búsqueda de financiación; entre otros, cuentan con BAN madri+d, una “red de inversores privados especializada en proyectos tecnológicos, cuyo objetivo es llenar el vacío de financiación existente en las etapas de capital semilla y arranque en las Nuevas Empresas de Base Tecnológica de la Comunidad de Madrid”, tal y como ellos se definen.

Hasta ahora los servicios de madri+d han funcionado muy bien. En su momento, solicitamos un mentor, y en poco tiempo tuvimos una reunión con Javier Cuervo (de la Oficina del Emprendedor de Madri+d), Raquel Esteban y Daniel Soriano (ambos del IE). El objetivo principal era entender mejor nuestros objetivos para asignarnos un tutor. Lo cierto es que en esa reunión agradecimos la buena disposición y ganas de ayudar que mostraron los tres, aportando información e ideas al proyecto.

El viernes pasado tuvimos nuestra primera reunión con Sara, nuestra tutora, quien nos ayudó a determinar qué partes del plan de empresa llevamos bien y dónde tenemos que hacer más esfuerzos. Fue una reunión muy productiva y muy prometedora. Quedaron cosas pendientes para septiembre, mes en el que esperamos terminar completamente el plan y activar la fase de networking.

Si alguno de vosotros puede aportar información de iniciativas similares en otras comunidades autónomas, os agradacería algún comentario, un enlace a un post, etc., para que pueda servir de ayuda a otros emprendedores.

Para todos aquellos que no tengan muy claro qué tipo de inversor puede necesitar para su empresa, recomiendo la lectura del post sobre tipos de inversores que ha escrito Alejandro Santana en su blog. Particularmente, me parece muy interesante el enfoque de las tres dimensiones (origen de los fondos, grado de implicación y puridad financiera) que utiliza para situar los diferentes tipos de inversores. También estoy completamente de acuerdo en que resulta importante que exista un buen encaje personal entre inversores y emprendedores, sobre todo en las primeras fases de la empresa, ya que la relación va a ser de varios años, y generalmente se darán situaciones adversas en las que será importante un buen grado de entendimiento y unión.

Estaba tentado de lanzar como pregunta “¿qué tipo de inversor prefieres para tu empresa?”, pero creo que al final, siendo prácticos, y aunque tengamos nuestras preferencias, la respuesta terminaría siendo algo así como: “el que invierta…” :-p

Llevo ya un tiempo esperando para hablar del plan de negocio dentro de los pasos que hay que dar para emprender. Es un tema tan amplio que me resultaba difícil de abordar. Creo que lo que voy a hacer es ir contando diversos detalles que pueden ayudar a empezar el plan de empresa, y espero que de esta manera lo poco que puedo aportar resulte de alguna ayuda.

Lo primero de todo es saber por dónde empezar. Hay miles de libros sobre el tema, millones de entradas en internet, y esta sobrecarga de información provoca que algunas personas que no tienen la formación adecuada desistan. Como ocurre con muchas otras cosas, lo mejor es empezar de forma controlada. Por ejemplo, buscar cursos ofrecidos por Ministerios y Concejalías de Comunidades Autónomas (en Madrid están, entre otros, el portal del emprendedor y Madri+d).

En el libro “El Arte de Empezar” de Guy Kawasaki se sugiere una fórmula que, en mi opinión, aporta mucha seguridad al principio y ayuda a continuar con el plan. La idea es empezar por la presentación, en lugar de hacerlo por el plan de negocio; definir a grandes rasgos todas las ideas que deberán aparecer en el plan, pero de forma que puedan concretarse en 10 diapositivas con unos 3 puntos cada una.

¿Con esto qué se consigue? Lo primero, aclarar y ordenar desde el principio todas las ideas y aspectos a reflejar en el plan; segundo, la posibilidad de ir creando el resumen ejecutivo (Kawasaki recomienda dedicar a su confección el 80% del tiempo destinado al plan de empresa, ya que será la clave para que un potencial inversor se interese); tercero, practicar la presentación con gente cercana y obtener un buen feedback antes de hablar con los inversores.

En cualquier caso, recomiendo la lectura del libro de Kawasaki. Es una guía muy completa para emprendedores.

Editado: Como alternativa a Kawasaki, aunque en la misma línea, recomiendo la lectura de este post.

Uno de mis primeros posts trataba de determinar cuáles son los pasos para emprender. El sábado pasado encontré una entrada en OnStartups que proponía una estrategia de negocio en startups para las personas simples (de mente). No es que las cosas hayan cambiado desde hace un mes, pero aunque la propuesta sea simple (pasa del punto 1 de mi post original al punto 7), aparece una cuestión estratégica bastante importante: ¿Cuándo lanzo mi producto?

Veamos las posibilidades:

  • A) Construye algo que funcione y ¡lánzalo!… aunque esté lleno de bugs. Lo normal es que la gente que lo pruebe no vuelva a usarlo. Puede que pienses que esto necesita una menor inversión, y que generarás ingresos pronto, pero a la larga no será necesariamente así.
  • B) Hazlo perfecto, espera un poco, comprueba que sigue siendo perfecto… y ¡lánzalo!. Lo malo es que cuando salgas al mercado habrán aparecido mil competidores, o quizás se habrá pasado de moda. Y encima habrás necesitado una gran inversión.
  • C) Haz primero lo más sencillo y lánzalo. Decide qué características no son necesarias para la primera versión. Los usuarios perfieren un producto con pocas funcionalidades, pero sólidas y necesarias, a un producto que permita hacer de todo a costa de tener muchos fallos. Además, añadir funcionalidades de forma continua (aunque sea algo lenta) les proporciona a los usuarios una razón para seguir usando el producto.

Yo, definitivamente, me quedo con la C). ¿Alguno prefiere las otras opciones? ¿Se os ocurren más posibilidades?

A través del weblog de Madri+d Emprendedores de Base Tecnológica hemos conocido la convocatoria de la 3ª Edición de los Premios Vivero convocada por el SIMO y Fundetec (consultar bases en este pdf de 502 KB). Su principal objetivo facilitar que las nuevas empresas de base tecnológica se den a conocer durante la celebración del SIMO, y para ello dotarán de un espacio de 9m2 a cada uno de los 50 proyectos seleccionados. El mejor de dichos proyectos recibirá un premio de 9.000 € en metálico por parte de Fundetec.

Además, como complemento a la exposición, se ofrecerá a las empresas participantes la posibilidad de recibir la tutela de compañías con larga trayectoria que les ayuden a mejorar el plan de empresa y potenciar la red de contactos. Por su parte, las compañías tutoras tendrán acceso a las actividades y productos de los expositores, y podrán escoger una para realizar un trabajo de seguimiento que durará seis meses.

Como restricciones para las empresas participantes, deberán ser EBT de reciente creación (desde 1 de enero de 2006) y que aporten innovación. Cada empresa podrá presentar un máximo de dos proyectos, con una fecha límite de 31 de julio de 2008.

Las dos ediciones pasadas fueron un éxito, registrando una participación de 32 empresas en 2006 y de 58 en 2007, y obteniendo el apoyo de de las Comunidades Autónomas de Aragón, Cantabria, Madrid y la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid.

SeedCamp

9-junio-2008

Hace poco comentamos la estupenda iniciativa de Vicente Arias y Jesús Monleón cona la creación en España del campus de emprendedores SeedRocket. Ahora parece que están a punto de anunciar la presentación de una nueva edición de SeedCamp en Londres. Como ellos comentan, su intención es servir como catalizador para la próxima generación de emprendedores europeos, proporcionando capital semilla y una red de mentores de clase mundial.

Los 20 equipos seleccionados deberán pasar unos días en Londres (del 15 al 18 de septiembre), donde recibirán formación por parte de una amplia red de emprendedores, VCs, especialistas en marketing, abogados, etc., con el objetivo de conseguir un plan de empresa viable. Al finalizar, los 5 equipos seleccionados recibirán una financiación de 50.000 € a cambio de un 10% de participación en la empresa, y deberán pasar 3 meses más en Londres para terminar de profundizar en el desarrollo de la compañía. Al final, se celebrará un evento en el que se presentarán los proyectos a potenciales inversores.

Recientemente se han celebrado otras dos ediciones en Ucrania (20 de Mayo) y en París (6 de junio), y tendrá lugar otro campus en Berlín el póximo 20 de junio. Es una buena noticia que vayan surgiendo cada vez más campus de este estilo que impulsen el crecimiento de startups en Europa.

Ayer estuve en la Jornada de Inversión Privada en Nuevas Empresas de Base Tecnológica (NEBTS) organizadas por Madri+d (programa en pdf). Supongo que puede chocar que un emprendedor se “infiltre” en un evento de este tipo, pero creo que es del todo natural: en mi opinión, para conseguir interesar a un inversor en tu proyecto, lo primero que tienes que hacer es entender cuáles son sus necesidades como inversor y cuáles pueden ser tus puntos fuertes y carencias desde su punto de vista. En cualquier caso, fue un tiempo muy bien invertido, ya que sólo hubo un par de ponencias cuyo contenido “se me escapara”.

En primer lugar, hay que agradecer el gran trabajo de organización y ejecución por parte de Madri+d, así como la calidad de los ponentes.

A continuación, intentaré destacar lo que me pareció más importante desde el punto de vista del emprendedor. Para leer impresiones de inversores, recomiendo leer entradas en Loogic, blog de Carlos Blanco o el blog de Alejandro Santana.

  • Business angels y redes de inversores privados. Situación actual y perspectivas (Amparo San José y Albert Colomer). Interesante para ser consciente de que el número de redes de inversores en España ha crecido mucho en los últimos 3 años, aunque ellos mismos consideran que no es suficiente.
  • Invertir en tecnología. Selección y evaluación de proyectos (Rodolfo Carpintier). Interesante charla para determinar si DAD podría llegar a confiar en un proyecto de características como el nuestro. Para conocer las características de su empresa, recomiendo la lectura de un post del propio Infoman. En cuanto a sus criterios de selección e inversión:
  1. Invierten entre 50K y 200K € por empresa (con una media de unos 100K €), en startups valoradas entre 0,6 y 1,2M €.
  2. Buscan una idea viable: que no sea algo que se pueda considerar como una “moda pasajera”, y no demasiado avanzada tecnológicamente.
  3. Conocimiento del mercado: sobre todo local, aunque con miras al global.
  4. Un buen proyecto respaldado por un buen plan de negocio. Dice que se ha leído más de 1.800 en toda su carrera, y que tarda ¡30 minutos! en leerlo y entenderlo. Más vale presentarle algo muy bien hecho…
  5. El 90% de las veces desechan los proyectos por falta de ambición. La inversión debe ser necesaria: no tiene sentido invertir en una empresa orientada al autoempleo y sin miras de crecer.
  6. Un buen equipo directivo. Lo más oído durante toda la jornada.
  7. Un burn-rate razonable.
  8. Proyecto fácilmente escalable.
  • Cálculo de necesidades financieras y valoración de empresas tecnológicas de nueva creación (Cecilia de la Hoz).
  1. Una buena idea tecnológica no siempre es una buena idea para crear una empresa, generalmente por ser demasiado adelantada o por no tener mercado (“caviar para cerdos”).
  2. No importa cuánto tiempo inviertas en realizar unas proyecciones financieras lo más realistas posibles, en temas de internet es imposible acertar. Sin embargo, es completamente necesario invertir ese tiempo.
  3. El emprendedor tiene que tener claro que hay que ceder parte del control de la empresa (aunque parezca obvio, debe ser que no lo es para todos).
  4. El valor de una startup va creciendo a escalones en función de los siguientes hitos: idea, plan de negocio, prototipo y primer cliente. A partir de ahí, el siguiente hito es entrar en beneficios.
  • Caso práctico de una operación de inversión desde dos perspectivas: la del emprendedor y la del inversor (Jorge Urios y Alejandro Santana). Aquí hay bastante que contar, así que le dedicaré un post más extenso.
  • Experiencia personal de un inversor privado (Luis Martín Cabiedes).
  1. Dijo algo así como: “De un emprendedor no espero que me cuente su proyecto, sino que me cuente con una calculadora cuánto voy a ganar”. Luego lo matizó: el proyecto evidentemente es importante (le “ponen” especialmente los de internet), pero él no se considera un mecenas, sino un inversor. Esto, que tiene mucho sentido, puede no resultar muy claro a priori para un emprendedor.
  2. Señaló la importancia de realizar un pacto de socios pensando más en el VC (Venture Capital, o Capital Riesgo) que en el presente. No negocia demasiado con el emprendedor: si no hay un acuerdo rápido, busca otro proyecto.
  3. Sólo invierte en empresas que puedan llegar a facturar muchos millones de €.

Como conclusiones finales, comento algunas ideas que, o bien no he destacado previamente por aparecer en varias de las ponencias, o bien me ha parecido relevante recalcar:

  • Todos resaltaron la importancia de la composición del equipo de emprendedores: equipo, equipo y equipo.
  • Hay que dedicar mucho tiempo al plan de negocio, no sólo al comienzo para crearlo, sino también después para buscar posibles mejoras.
  • Aunque en nuestro entorno es tentador centrarse en redes de business angels orientados a mercados de internet, existen otras redes más “generalistas” que también pueden tener interés en nuestro proyecto.
  • Cada vez parece más recomendable buscar préstamos participativos, y cada vez hay más entidades dispuestas a darlos (por ejemplo, Caja de Ahorros de Navarra, La Caixa o EINSA). Madri+d tiene una página con información al respecto.
  • Como emprendedor, el proyecto no es sólo mío. Los socios van a aportar dinero, pero también (y muchas veces es igual de importante) conocimiento y experiencia. Conviene dejarse asesorar por ellos, como también conviene aceptar auditorias periódicas por su parte.
  • Las expectativas del emprendedor a menudo son mayores que las del inversor. Si tienes mucha fe en tu proyecto, puede convenir aceptar inversiones más bajas de lo esperado, a cambio de un compromiso de mayor inversión si se cumplen tus expectativas.
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