Es curioso que, a la hora de emprender, todos nos equivoquemos básicamente en las mismas cosas. Por mucho que leamos El Libro Negro del Emprendedor o que hablemos con gente curtida que ya ha pasado por donde nosotros estamos, necesitamos cometer los mismos errores para aprender de verdad. Q&ANo sé si es porque tendemos a ser un poco soberbios y pensamos que lo que les ocurre a los demás no nos aplica a nosotros, o si simplemente es por desconfianza, pero la realidad es que pocas veces hacemos caso.

Y sin embargo, a menudo nos acercamos a los que saben más que nosotros para buscar respuestas. Y quizás ese es el problema: que buscamos respuestas. En su momento me costó entenderlo, pero ahora sé que más que buenas respuestas, lo que realmente me aporta son las buenas preguntas. Muy poca gente es capaz de hacerte replantear tus ideas y de ponerlas boca abajo, pero los que lo consiguen te dan algo muy importante: ser capaz de valerte por ti mismo. Y esto es lo mejor que te puede pasar: nadie tiene todas las respuestas, y aunque las situaciones se puedan parecer, siempre hay matices y diferencias que pueden llevar a que las experiencias de los demás no sean necesariamente aplicables a las nuestras. Yo, por si acaso, cuando alguien me pide un consejo, se lleva dos: el primero, que no haga caso de mis consejos; el segundo, ya depende de lo que me pregunte.

Hoy haré una excepción y ofreceré un solo consejo por si acaso algún día me quieres preguntar: no me pidas respuestas acertadas, pídeme preguntas incómodas. Seguramente te seré de más ayuda…

… o, al menos, lo hará con buena intención.

Recuerdo cómo encajaba de mal los primeros consejos que recibí de gente con experiencia y recorrido en Internet. Ellos eran capaces de ver los fallos que íbamos a cometer porque ya se los habían encontrado, pero a mí me sentaba mal que me los mostraran.

Ahora lo veo de otra manera. No voy a negar que a veces no hago caso de lo que me aconsejan, porque prefiero ser yo quien se equivoca a que me equivoquen otros, pero sí que me lo tomo mejor y lo tengo mucho más en cuenta. Al fin y al cabo, parte de lo que he aprendido a golpes me lo hubiera evitado siendo un poco más racional y menos “cabezón”.

Ahora tengo claro que los que nos contradicen no lo hacen como un ataque, y simplemente nos quieren hacer ver una una realidad que preferimos no reconocer. Pero desconfiamos de los que nos muestran lo negativo, y sin embargo tenemos una gran facilidad para hacer caso de las historias de éxito que leemos en los medios, que escuchamos en los eventos de emprendedores o que vemos en las películas. Simplemente porque nos dan ánimo y nos refuerzan en la idea de que vamos a conseguir nuestros objetivos.

En BrainSINS tenemos la suerte de contar con un Consejo Asesor formado por gente que nos ayuda y nos aconseja, pero que no tiene problemas a la hora de “darnos caña” cuando es necesario. Tanto Ángel María Herrera como Elena Gómez de Pozuelo, Javier Martín y Pablo Fdez. Burgueño nos dan refuerzo positivo, pero también nos hacen crítica (constructiva ;) ) que nos ayuda a ver nuestros fallos. Y además contamos con un buen número de amigos por el camino que nos han ayudado y nos han hecho plantearnos de arriba a abajo un montón de aspectos de nuestro negocio. No querría dejar a nadie fuera, pero tanto Javier Cuervo como Evaristo Babé han sido especialmente de gran ayuda, y en ciertos momentos han sido clave para que hayamos podido llegar “vivos” hasta ahora.

Yo, la verdad, procuro no dar muchos consejos aunque me los pidan, y el primero que suelo dar es que no me hagan demasiado caso :P . Lo primero, porque no soy quién, y lo segundo, porque muchas veces no conozco detalles suficientes como para poder evaluar la situación.

Sin embargo, esta vez me voy a lanzar y te voy a dar un consejo sin conocerte (y no me hagas mucho caso): busca ayuda de gente con quien tengas o puedas llegar tener una buena relación, pero no te fíes de todo lo que te cuentan por ahí, porque quien bien te quiere, no se atreverá a darte un consejo que no haya meditado. Al fin y al cabo, los consejos son gratis, pero las consecuencias te las llevas tú…

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.379 seguidores