Hace pocos días leía en el blog de Javier Martín un estupendo post acerca de las recomendaciones sociales, donde además se generó un interesante debate acerca de la idoneidad de las recomendaciones automáticas o las recomendaciones entre usuarios. Entre todos los comentarios se hablaba de los distintos perfiles de los usuarios que, en función de su carácter más o menos conservador, pueden aceptar mejor las recomendaciones automáticas (generalmente de menor confianza, pero con mayor posibilidad de generar sorpresa) o las recomendaciones directas de amigos (de mayor confianza, pero más “predecibles” y restringidas).

Más allá de el carácter general de un usuario, se debe tener en cuenta que éste presenta diferentes perfiles en función del contexto en que va a utilizar el sistema de recomendación. Si un sistema realiza recomendaciones que permitan al usuario completar un perfil inicial, el objetivo es proporcionarle un conjunto de productos que sean completamente obvios en función de sus intereses; en este caso el usuario no busca elementos nuevos y diferentes, sino elementos que ya conozca con un alto grado de probabilidad. Pero si el sistema tiene como función descubrir productos que están en los últimos lugares de la denominada “larga cola”, el objetivo será justo el contrario: ofrecer un conjunto de elementos que, en gran parte, el usuario desconozca.

Sin embargo, aquí entra en juego un elemento completamente esencial en este juego: la confianza. Para un usuario es muy importante comprender por qué la mayor parte del tiempo recibe determinadas recomendaciones. Si el sistema es capaz de justificar claramente el por qué de una recomendación obvia, el usuario llegará a confiar también en las recomendaciones más sorprendentes y que a priori no entiende, y que son las que en realidad le van a aportar más en la mayoría de los casos.

Pero el contexto del usuario no es únicamente temporal, y cuando lo es, no tiene por qué necesariamente ser a largo plazo. Por ejemplo, cuando un usuario accede a un sistema después de varios días, las recomendaciones deben ser más generales y acordes con su histórico. Por el contrario, cuando el usuario lleva un rato utilizando el sistema, se dispone de una idea más concreta de su objetivo en ese momento: ¿busca información concreta sobre un producto o está “pasando el rato” a ver qué encuentra? ¿esta información se corresponde con su perfil histórico o se trata de elementos nuevos? En este punto sería muy importante que el sistema pudiera comprender la naturaleza de la tarea de búsqueda: ¿busca algo para sí mismo o es para un regalo? ¿es para algo profesional o de ocio? Y es que la intencionalidad del usuario en una determinada sesión no se debe dar por sentada: cada día puede ser distinta, e incluso puede ir cambiando dentro de la sesión a medida que va descubriendo información nueva.

En cuanto al riesgo, como comentábamos al comienzo del post, debe alcanzar un compromiso con la confianza: el riesgo asumido por el sistema (es decir, la recomendación de elementos cuya idoneidad no está tan clara) debe ser menor en las fases iniciales, cuando el usuario aún no tiene un alto grado de confianza en el recomendador; pero tampoco debe ser demasiado conservador, porque el usuario tiende entonces a sentirse encasillado, debido a que los elementos recomendados provienen de un subconjunto muy pequeño.

Si ahora paramos un momento a recapitular los atributos de un sistema de recomendación que hemos decidido tener en cuenta aparecerían algunos como recencia y frescura (utilización del perfil histórico o de un perfil a corto plazo), riesgo, concreción, adaptabilidad, encasillamiento…. Todo esto nos lleva a determinar que no tiene sentido aplicar la idea de crear un único recomendador para todos. Y por eso es conveniente además que un buen sistema de recomendación tenga en cuenta elementos de todo tipo: automáticos (basado en aspectos sociales y en contenidos) y también personales.

Hace ya tiempo que empezaron a dispararse rumores acerca del desembarco de Amazon en España. Se esperaba para 2009, pero no llegó, y tampoco he vuelto a leer mucho más acerca de las posibilidades reales. Y, en mi modesta opinión, hace falta, o al menos vendría bien, para terminar de disparar las ventas del comercio electrónico y acostumbrar a los españoles a disfrutar de un servicio que casi es de primera necesidad: comprar algo desde casa con tu pijama puesto y recibirlo a los pocos días con el mismo pijama y las mayores garantías.

Y no es que el comercio electrónico en general vaya del todo mal: en 2006 el volumen de ventas fue un 50% superior al de 2005, en 2007 otro 50% más que en 2006, y en 2008 no tanto, pero casi. Es cierto que las cifras de 2009 no son tan espectaculares, pero la crisis seguro que habrá tenido alguna influencia.

Entonces, ¿qué podría aporta Amazon con este panorama? Si echamos un vistazo a los últimos informes sobre el comercio electrónico en España de la CMT los artículos que vende Amazon no están en ninguna de las 10 ramas de actividad con mayor porcentaje de volumen de comercio electrónico en España. Sin embargo, algunos productos sí se encuentran entre las 10 ramas con mayor volumen de negocio desde España hacia el exterior. Esto resulta cuando menos sospechoso, y me da que se trata más de una cuestión de confianza que otra cosa. Y al final, siempre ocurre que los españoles empezamos a adoptar cualquier tema tecnológico cuando nos viene de fuera a través de alguien de referencia.

Seguramente una de las mayores aportaciones de Amazon podría ser precisamente esa confianza por parte de los consumidores, que no es poco. Pero también serviría para impulsar a los actores actuales a mejorar más sus servicios, e incluso (y esto ya es interés personal :) ) a ver la utilidad de un buen sistema de recomendación. Por otro lado mejoraría las posibilidades de venta para webs de contenidos que buscan una plataforma que les sirva como tienda, e incluso potenciaría el Kindle y por tanto las ventas de libros electrónicos.

Alguno podría entenderlo como la entrada de un potencial monopolio, pero yo no termino de verlo así. La competencia es buena; lo es para los usuarios, pero también para las empresas

¿Y por qué este retraso en llegar? No lo sé, y me gustaría saberlo. Antes pensaba que el mercado no era suficientemente grande, pero ahora no lo tengo tan claro.

La semanita de Google

13-noviembre-2009

The Google BookEsta mañana me he liado a poner en Twitter enlaces a noticias sobre diferentes movimientos de google, lo que me ha llevado a pensar en la cantidad de actividad que han tenido esta semana. Por eso, me he decidido a escribir este post listando todas las noticias que sobre ellos he leído a través de mi agregador RSS (en mi caso, el Google Reader :) ):

Lunes:

  • Google Looks to Dominate iPhone and Android Advertising With AdMob Acquisition. Why did Google make this move? Two reasons stand out. First, AdMob is a very strong company in a sector (mobile advertising) that everyone expects to become much more important in the future. Second, this is a chance to make a big move towards monetizing on Apple’s iPhone platform while making sure that no one else does something similar to Android in the future.

Martes:

Miércoles:

Jueves:

  • Google Wave Adds “Follow” Feature. Here’s how it works according to Google: “When you see a public wave that you would like to get updates on, you can chose to follow it by hitting the follow button in the wave panel toolbar. You can remove these waves from your inbox by hitting the “archive” button, but when there is an update they will pop back in. You can switch between following and unfollowing a wave as much and as often as you like.”
  • Google’s Plan to Make the Web Twice as Fast. Google is apparently in the early stages of a research project that appears to aim as high as perhaps replacing the HTTP protocol, the fundamental technology that essentially makes the World Wide Web possible. In a somewhat obscure post on the Chromium blog, the development branch of their Chrome (Chrome) browser, Google (Google) reveals they’ve been working on a new protocol dubbed SPDY for “SPeeDY” for its goal of making the web faster.
  • Google Launches Cost-Per-Action And Site-Search Products For E-Commerce. First, on November 5th the company announced a new hosted enterprise search product, Google Commerce Search, which powers search functionality on e-commerce sites. Then, yesterday Google introduced Product Listing Ads through AdWords. Product Listing Ads enable e-commerce companies to use pictures and more product detail like product image, price, and merchant name in their AdWords ads.  Importantly, with these ads, Google is paid per sale, not per click.
  • Google Announces Acquisition of Gizmo5. They Now Have A Soft Phone For Google Voice. They aren’t saying much other than that the Gizmo5 team will join the Google Voice team, and that new Gizmo5 signups will be disabled. One thing this gives Google – a much needed soft phone on the desktop for users to make calls through Google Voice. And integration with Google Talk is likely as well, which will let users of that service access the normal telephone system for inbound and outbound calls.

Viernes:

  • YouTube Videos Get Huger, High Def-er. TodayYouTube has announced its plan to support 1080p videos. This means that those amazing, high-definition videos you uploaded last year will now finally be converted to their original resolutions and will finally look as good as they do on your desktop. The new resolution represents a significant improvement over the current 720p maximum resolution, which leaves all those glorious, pirated segments of old movies tragically blurred and pixelated.
  • Yes, A Beta Version Of Chrome For Mac Is Just Weeks Away. It would appear that everything is still definitely on track or Google would have simply given me a “no comment.” But you’ll notice Pichai didn’t originally specify that this would be a beta version, so I asked if it was safe to assume that it will be a beta version and not a final, stable release that will be out. “Yep, that would be a safe assumption. Kind of the same model as the Windows version — launch it in beta first then take it out of beta (upgrade to the stable channel) when it’s ready,” a Google spokesperson wrote to us in an email. So basically, yes, a beta version of Chrome for Mac will be coming in a matter of weeks. It will drop sometime in December.
  • Google Chrome OS To Launch Within A Week. Google’s Chrome OS project, first announced in July, will become available for download within a week, we’ve heard from a reliable source. Google previously said to expect an early version of the OS in the fall. We expect Google will be careful with messaging around the launch, and endorse a small set of devices for installation. EEE PC netbooks, for example, may be one set of devices that Google will say are ready to use Chrome OS.

Hacía tiempo que no reflexionaba sobre el tema pero, ahora que estamos a vueltas con la asignación y distribución de partidas presupuestarias para la I+D en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2010, creo que es un buen momento para darle un par de vueltas.

Hasta ahora sólo he oído críticas acerca de la disminución de la asignación de fondos a la I+D; críticas que citan cifras y porcentajes genéricos y que no proporcionan demasiada información, y cuando se utilizan datos un poco concretos, se manejan a voluntad. Voy a poner dos ejemplos: según LaVanguardia, los gastos no financieros en I+D+i se reducirán un 17,7%, aunque se prevé una reducción sólo del 3,1% de las inversiones en I+D+i respecto al 2009; sin embargo, SiliconNews dice que los Presupuestos Generales congelan la inversión en I+D, ya que el ministerio de Ciencia e Innovación mantiene su presupuesto, con una mínima variación del 0,2%.

Sobran las palabras: LaVanguardia exagera el efecto citando primero una bajada del 17%, mientras SiliconNews habla de los presupuestos del Ministerio como si fueran directamente los presupuestos asignados a la I+D (algo que queda bien aclarado en muchos otros medios). Pero todo esto ofrece armas a los partidarios y a los detractores del Gobierno, que pueden citar la noticia que les venga en gana para que sus seguidores les aplaudan, pero sin aportar ninguna información útil.

Buceando en un montón de fuentes nos encontramos con los siguentes hechos:

  • El recorte del 17,7% previsto en el apartado de gastos no financieros en I+D+i civil afectará, por ejemplo, a la creación de nuevos proyectos científicos o la incorporación de nuevos investigadores.
  • Se producirá un aumento del 9,8% en el apartado de gastos financieros, que permitirá ofrecer préstamos que deberán devolverse en condiciones favorables.
  • Las convocatorias de ayudas del Plan Nacional de I+D+i y del Programa Ingenio aumentarán un 9,9% respecto al 2009.
  • Los organismos de investigación pierden un 15% del presupuesto. Por ejemplo, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sufrirá un recorte del 13,6%, el Instituto de Salud Carlos III y el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) tendrán un recorte del 10,1%, y el Instituto de Astrofísica de Canarias ingresará un 14,4% menos.
  • Los programas de investigación militar, que suponen el 14,9% del presupuestos para I+D+i, verán reducido su presupuesto en un 19%.

Y todo esto, ¿qué implica? De primeras, parece que los mayores beneficiados deberían ser las empresas, algo que me parece muy acertado si tenemos en cuenta que son las verdaderas impulsoras de la economía de un país. Luego habrá que ver los criterios que se siguen a la hora de adjudicarlos, pero prefiero dejar de lado la parte operativa.

Si hablamos de la investigación pública, por un lado se verá reforzada con incrementos en el Plan Nacional de I+D o el Programa Ingenio, pero por otro vemos cómo las OPIs van a sufrir un gran recorte. Lo primero que me viene a la mente es poner el grito en el cielo, pero haré caso a mi amigo JoSeK y tendré en cuenta que, aunque conozco los entresijos de subvenciones como las del Plan Nacional, no conozco qué ocurre con las OPIs. Y me explico: los Planes Nacionales, Avanzas y otros similares han terminado convirtiéndose en formas de financiar tesis vacías de contenido y caprichos de muchos investigadores, sin convertirse en una fuente de transferencia de tecnología más que necesaria en España; en cuanto a las OPIs, quiero pensar que se hace buen uso de sus presupuesto cuando se ocupan de investigar temas relacionados con el cáncer y las enfermedades del corazón, o de mejorar la tecnología agraria. Si esto último es así, no me entra en la cabeza…

Pero claro, estas dudas tendrían solución (y quiero pensar que no muy difícil) si en España se implementara un sistema de auditoría científica y tecnológica  para los proyectos y organismos financiados por el Estado. Supongo que entre los más de 3 millones de funcionarios disponibles se podría sacar un pequeño grupo, o dedicar un pequeño porcentaje del presupuesto para I+D: seguro que sería más rentable que ver cómo el dinero se gasta muchas veces en cosas inútiles.

Para terminar, sólo me queda citar esta noticia de Cotizalia en la que se dice que el 32% del presupuesto de Ciencia e Innovación se quedará sin ejecutar este año. Es cierto que no se tiene información suficiente para saber exactamente qué partes del presupuesto del Ministerio quedan sin ejecutar, pero parece que se trata de “firma de resoluciones y de aprobación de convocatorias”, lo que produciría que una parte del dinero destinado a I+D en España se quedara en las arcas del Estado, a buen recaudo… Entonces, ¿para qué tanta pelea y mareo de cifras? ¿Encima va a resultar que al final no podremos disponer de los 8.000 millones presupuestados porque “falta estabilidad en el Ministerio”?

Bueno, tampoco hay que preocuparse mucho más. Por suerte (sé que sonará sensacionalista, pero al final lo son todas las noticias), el Gobierno recorta el presupuesto para la lucha contra el cáncer pero sube las ayudas al cine.

Evidentemente, no descubro nada si digo que Twitter está marcando tendencia en la Red, “obligando” a muchas empresas a emprender un proceso de adaptación a nuevas formas de utilización de Internet por parte de los usuarios. En este caso me refiero al acceso a la información en tiempo real, y voy a poner como ejemplo el movimiento de WordPress al crear RSSCloud.

Para que entendamos la situación en la que nos encontramos actualmente, el RSS (acrónimo de Really Simple Syndication) es un mecanismo que permite la suscripción a contenidos disponibles en Internet, y es la base del funcionamiento de los agregadores de fuentes web (como Google Reader or Bloglines) que generalmente se utilizan para centralizar las entradas que se escriben en los blogs que más nos interesan. El “problema” proviene del intervalo de tiempo que estos agregadores tardan en actualizar los contenidos provenientes de las fuentes web, y que suele ser de una hora. ¿Problema? Hasta hace poco no parecía serlo, porque en la mayoría de los casos parecía que no nos importaba demasiado leer las entradas de los blogs un par de horas antes o después; sin embargo, Twitter viene ofreciendo precisamente la posibilidad de obtener información actualizada al minuto, algo que ha convertido este servicio, entre otras muchas cosas, en una especie de agregador en tiempo real cuando los propios usuarios de Twitter publican un enlace a sus posts (al menos, si sigues a los mismos usuarios que son autores de tus blogs favoritos) o a los de otros autores, con el valor añadido de que recibes recomendaciones de lecturas por parte de tus amigos (este punto de las recomendaciones en RSS lo tocaré en otro post).

WordPress parece que ha comprendido que era necesario adaptarse a esta situación y ha lanzado RSSCloud, un elemento añadido al RSS que permite una sindicación instantánea a los contenidos tanto de los blogs alojados en WordPress como en sus instalaciones en servidores privados. Este elemento permite a los agregadores comunicarles a los servidores de WordPress que les avisen en cuanto se produzca alguna actualización.

Hasta el momento sólo River2 utiliza este sistema, aunque LazyFeed ha anunciado que también lo hará en breve; ahora sólo falta que los grandes agregadores lo integren en sus clientes para ver hasta dónde puede llevar este cambio. Y con un panorama en el que la información en tiempo real parece relegada a los 140 caracteres de Twitter, habrá que ver si realmente la actualización de las fuentes web cada hora es realmente un problema y RSSCloud es la solución, o si por el contrario la gente no va a notar la diferencia y va a seguir acudiendo a los lectores de feeds cada varias horas.

Personalmente, aunque estoy completamente de acuerdo en la necesidad del desarrollo de sistemas en tiempo real dentro de internet, no necesito su aplicación al lector de feeds que yo utilizo: ya me interrumpen suficientemente los correos electrónicos y tweets como para estar pendiente de los posts o comentarios que se escriben al minuto. Sin embargo, estoy seguro de que existen muchas aplicaciones (seguramente de carácter más profesional, o servicios como Bitacoras.com) que podrán sacar ventaja del RSSCloud. Pero, como siempre, los caminos de Internet son inescrutables…

Vía: Just Another WordPress Blog, Mashable y ReadWriteWeb.

P.D.: Por cierto, este post fue publicado a las 10:48. ¿Cuándo te ha llegado a tí?

Con Bitacoras.com me ocurrió lo mismo que con Twitter: no le veía demasiada utilidad y no me decidía a crearme un perfil. Desde mi desconocimiento, pensaba que era otro Menéame, con todos los defectos que para mí conlleva. Sin embargo, cuando en noviembre del año pasado tuve la oportunidad de escuchar a Raúl Ordóñez en la mesa redonda sobre bloggers que organizamos en las IV Jornadas de Informática de la UEM, empecé a darme cuenta de que había diferencias importantes. No voy a ponerme a comentarlas ahora porque otros lo han hecho previamente con mucho detalle, y no es el objetivo de este post.

El problema es que si ya me quitaba mucho tiempo “leer” los feeds del Google Reader y me había empezado a aficionar demasiado a Twitter, ahora visito Bitacoras varias veces al día para buscar nuevas entradas, votar y, por qué no decirlo, comprobar los votos que reciben las mías (todos tenemos un punto de vanidad…). Es decir, más tiempo dedicado a leer información, lo que no está mal, pero tiene una implicación que creo que se corresponde con un punto de mejora por parte de los chicos de Bitácoras (sé que lo mejoran todo constantemente, y últimamente hemos tenido buena prueba de ello con la mensajería interna, el nuevo top de usuarios, las estadísticas públicas y la posibilidad de suscribirse a las votaciones de cualquier usuario via feed, pero por hacer sugerencias que no quede…). A mí me gustaría poder integrar mi lector de feeds con Bitácoras; en primer lugar, para no encontrarme con las mismas entradas en los dos lados, pero también porque me resultaría más cómodo y me haría perder menos tiempo. Evidentemente, sería muy difícil realizar una integración con otros lectores, pero quizás podrían tener el suyo propio y mudarme a él.

Y si encima integraran un buen cliente para Twitter, ya ni os cuento, pero eso va a ser aún más difícil :) .

Mientras tanto, seguiré pasándome el día enganchado al Google Reader, al TweetDeck y a Bitácoras, pensando que hace unos meses yo era más productivo.

En las fechas en las que nos encontramos se suelen abrir unas cuantas convocatorias para pedir subvención en proyectos de I+D, tanto a nivel nacional como de Comunidades Autónomas. No sé si es casualidad (no creo en ella) o que he prestado un poco más de atención al tema por estar preparando nuestra presentación en alguna de estas convocatorias, pero últimamente se han producido hechos a mi alrededor que me refuerzan en mi falta de confianza en la I+D en España dentro del sector TIC.

Para el que ande un poco despistado a estas alturas, le comentaré que estas subvenciones se otorgan tanto a empresas como a universidades y centros de investigación, ya sean públicos o privados, y, aunque algunas de ellas están restringidas a un tipo concreto, generalmente es posible (y altamente recomendable) acudir formando consorcios.

En primer lugar, me gustaría plantear cuál es el objetivo de una de estas subvenciones. No existe una respuesta única, pero en general dan cobertura a estudios de viabilidad, a proyectos de investigación industrial o de desarrollo, a programas de gestión de contenidos y a programas de formación. Es decir, que el objetivo puede ser cualquiera: investigación de base, investigación aplicada, desarrollo de prototipos, implementación de sistemas comerciales, formación, etc. Pero, ¿es realmente el objetivo el que marca el destino final de estas subvenciones?

Voy a intentar analizar algunos de los niveles a los que se incumplen los objetivos de los programas de I+D (que, por  otra parte, deben coincidir con los objetivos declarados en los proyectos):

  1. Investigadores. En algunas ocasiones los objetivos del proyecto se relegan por los del propio investigador, convirtiéndose en otros más egoístas que pueden ir del “sacarse una tesis” o “engordar el currículum” (aunque es totalmente necesario realizar una buena fase de difusión de los resultados de una investigación, en algunos momentos llega a ser más importante la propia difusión que los resultados en sí mismos) hasta el “financiarse unas vacaciones” (y no me refiero a un “ya que voy allí, aprovecho”, sino a un “de los 4 días de congreso, voy al que me toca exponer a mí y el resto me los paso de turismo”).
  2. Centro de investigación (empresa, universidad, etc.). Esta semana escuchaba comentarios “pestilentes” acerca del control que está empezando a tener el Gobierno sobre la participación de los investigadores en un número adecuado de proyectos. Supongamos un investigador que dedique 20 horas semanales a tareas generales de la empresa o universidad y las otras 20 a un proyecto de I+D subvencionable por el Estado, una Comunidad Autónoma o la Unión Europea. Es un hecho común que el número de horas subvencionadas por parte de diferentes programas para el mismo proyecto superen ampliamente esas 20 reales, de manera que lo que suele ocurrir es que se busca obtener diversas subvenciones para costear más del 100% del mismo trabajo del mismo proyecto. Y si bien es cierto que muchas convocatorias de subvenciones son incompatibles entre sí para un mismo proyecto, siempre hay manera de esconder la realidad para poder optar a todas ellas. Ese control que comentaba ha pillado por sorpresa a unos cuantos, y claro, ahora están empezando a rasgarse las vestiduras cuando se han visto obligados a renunciar a un determinado proyecto o a quitar a un investigador que ya ha superado su límite, para tener contratar y meter a uno nuevo. ¿Y por qué se trata de una práctica extendida?: pues porque la subvención no costea el 100% de los recursos dedicados al proyecto y, claro, la picaresca en España no es que precisamente brille por su ausencia…
  3. Transferencia de tecnología. En muchos de estos programas el objetivo final es la transferencia de tecnología (conjunto de acciones orientadas a facilitar el rendimiento comercial en el mercado de los resultados de las actividades de I+D), y sigue siendo uno de los principales caballos de batalla con los que nos encontramos. Hace pocos días leía en “Alicia en el País de las Inversiones” que las empresas tienen que considerar la posibilidad de investigar apoyándose en universidades y centros tecnológicos. Supongo que para una empresa que se encuentre en la necesidad de investigar y no tenga experiencia, la situación debe ser parecida a la de un investigador que quiere montar una empresa para convertir su investigación en un producto y no sabe por dónde empezar (esta última la conozco bien :) ). En mi opinión, la culpa es de las dos partes: pocas empresas se acercan a la universidad para aportar su enfoque comercial, así como pocas veces la universidad se siente con la capacidad (o necesidad) de acercarse a una empresa para ofrecerle un producto final (los Avanza intentan solucionar esto en cierta medida). Muchas veces ocurre que en la universidad se generan proyectos de I+D que no son más que ideas peregrinas que pueden tener un cierto interés en cuanto a investigación de base se refiere, pero que resultan totalmente inútiles para su aplicación a la “vida real”. ¿Y si esa investigación de base se fusionara con la “utilidad” de un producto? Aunque conozco unos cuantos casos en los que se persigue ese objetivo, lo cierto es que conozco aún más casos en los que el alejamiento es total.

Lo curioso es que en España existen investigadores de calidad (y muchos) que podrían ayudar al desarrollo de nuestras empresas tanto a nivel nacional como internacional, y lo malo es que lo que parece importar no es la investigación en sí misma ni tampoco el objetivo del proyecto, sino la cantidad de artículos y congresos (en el caso universitario) o la financiación de personal. Y se olvida la transferencia de tecnología en cuando se termina el proyecto: si es una universidad, automáticamente se desecha y se pasa al proyecto siguiente; si es una empresa, muchas veces tampoco se le saca el rendimiento debido.

Evidentemente, hay casos de todo tipo, y seguro que por cada caso que me podáis contar de malgasto de subvenciones habrá al menos otro de buena utilización. La generalización nunca es buena, pero es increíble la cantidad de dinero público que se puede llegar a “tirar” con estos asuntos. No sé si en algunas ocasiones se puede llegar a aplicar el término malversación, pero casi prefiero pasar de puntillas por este tema…

Ayer estuve intentado aumentar el número de artistas dentro de mi cuenta de Last.fm siguiendo las recomendaciones de usuarios con gustos similares (vecinos). Lo cierto es que añadí unos cuantos a los que no había llegado a través de las recomendaciones en base a mi perfil (y en muchos casos creo que debería habérmelos recomendado).

En un momento de semifrustración se me ocurrió buscar uno de los discos en Amazon y tirar de su sistema de recomendación, añadiendo de forma “manual” los nuevos álbumes y artistas, y conseguí aumentar bastante mi colección, descubriendo incluso algunas cosillas que no conocía. Todo este proceso me llevó un buen rato, porque tenía que realizar búsquedas en Last.fm en base a lo que encontraba en Amazon, y muchas veces había demasiadas respuestas a la consulta, complicando bastante la tarea.

Creo que en Last.fm podrían mejorar su sistema de recomendación, pero también hay que tener en cuenta que Amazon lleva recabando datos muchos más años. ¿Qué tal un acuerdo entre ambos? Quizás muchos servicios de internet podrían empezar a establecer acuerdos de este tipo. En mi opinión, sería positivo para los usuarios, pero seguramente también podría serlo para ellos.

Recomendaciones de Amazon para "Menace II Society"

Ya llevo algún tiempo trabajando con tecnologías semánticas aplicadas a la búsqueda de información, y mi interés en la materia ha quedado patente en algunos post que escribí el verano pasado. En Wipley también hemos tenido claro desde el principio el papel que pueden jugar las tecnologías semánticas dentro de nuestro sistema, y hemos procurado que en nuestras presentaciones quede constancia de que esto va a ser así, aunque no proporcionemos detalles que se suelen escapar de los foros en que nos hemos estado moviendo.

screamLo más curioso es la cara que se le queda a tu interlocutor cuando hablas del uso de estas tecnologías: una cara de póker que nunca sé interpretar demasiado bien. No sé si lo que indica es algo así como: ¿Vosotos vais a hacer esto? ¿Un grupo de desconocido españolitos? Aunque quizás la cara quiera dar a entender que la tecnología semántica no sirve para nada; al fin y al cabo, si los de Google no la usan, será por algo…

Para los que estén en el primer grupo, les puedo contestar con datos a partir de nuestros experimentos y proyectos de investigación. A los que se encuentren en el segundo, no les voy a contestar yo; lo va a hacer el Dr. Rudi Studer, profesor en la Universidad de Karlsruhe y, entre otras cosas, director del Karlsruhe Service Research Institute y ex-presidente de la Semantic Web Science Association (un mindundi, vaya…). Entre toda la maraña de posts atrasados he encontrado una entrevista que le realizaban para el blog de Yahoo el pasado 16 de diciembre, en la que le preguntaban por las tecnologías de búsqueda semántica. Como la entrevista en general puede resultar un poco pesada para la mayoría, voy a entresacar una de las preguntas y su contestación:

Yahoo!: ¿Qué oportunidades comerciales piensa Vd. que aún quedan por explorar en el campo de las tecnologías semánticas?

Dr. Studer: Hasta el momento, las las tecnologías semánticas se han utilizado en productos comerciales para la integración de datos, búsqueda semántica y gestión de contenidos para empresas, etc. Espero que este área crezca, pero potencialmente veo mayores oportunidades de negocio en la combinación de la web social y las tecnologías semánticas, así como en el contexto de los mashups. Un área que en la que está casi todo por explorar es el área de la publicidad en el contexto de la búsqueda semántica.

No pretendo decir algo así como “nosotros lo dijimos antes”, entre otras cosas porque no es verdad, pero sí pretendo que la próxima vez que oigas hablar de este tipo de cosas (a nosotros o a otros), no dejes de prestar atención de forma inmediata y te tomes en serio al que tienes delante. Como ocurre siempre, dentro de unos años todo el mundo dirá “ya decía yo que el futuro estaba en las tecnologías semánticas”. El momento de subirse a la ola es ahora, no cuando ya haya roto y esté en la orilla.

Editado: Lo que son las cosas, unos minutos después de publicar este post leo en ReadWriteWeb que Google puede estar utilizando ya tecnologías semánticas en el buscador. A lo mejor, si los de Google la empiezan a usar, será por algo… ;-)

Comscore publicó ayer una noticia sobre el uso de las redes sociales en Brasil, proporcionando también información sobre el uso en países del resto del mundo con una población de internet superior a los 10 millones de usuarios. Entre las conclusiones generales, latinoamérica se sigue posicionando como la principal región en utilización de redes sociales, con un grado de penetración conjunta del 87,2% entre los usuarios de internet. En europa, España (70,7%) aparece sólo detrás del Reino Unido (78,7%), y por delante del resto: Alemania (65,5%), Italia (62,2%) y Francia (59,1%). En cuanto a las tendencias, lo más destacable es el crecimiento anual de 19,6 puntos en el caso de Alemania y la disminución de un 0,3% en el Reino Unido. En España, el aumento fue del 6,8%.

En el resto del mundo, Canadá es el líder con un 86,5% y Estados Unidos aparece con un grado de penetración ligeramente inferior al español (70,2%) con tendencia aún creciente (4,5%), mientras Rusia ha pasado del 36,3% al 60,7%. En cuanto a los países asiáticos, no parecen demostrar aún tanto interés en estos servicios: Korea del Sur tiene la mayor penetración con un 58,3%, y se observan tendencias decrecientes en países como Japón (-0,7%) y Taiwan (-5,2%).

Con todo, a ver quién es el próximo que me cuenta que las redes sociales son una moda que está empezando a pasar…

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