No a lo gratis, o cómo librarse de los lastres
22-abril-2009
Leyendo ayer el post de Jesús Encinar sobre consejos financieros para emprendedores, hubo una frase que me llamó poderosamente la atención: “Clientes son los que pagan. Si alguien consume tus servicios y no te paga, no es un cliente, es un lastre de tu negocio. Líbrate de los lastres lo antes posible.” Y me llamó poderosamente la atención porque, ahora que el tema de lo free está tan de moda (sobre todo desde el famoso artículo de Chris Anderson en Wired), pocos atacan tan de frente los modelos que consideran lo gratis como oportunidad de negocio.
Pero, ¿cuáles son los riesgos reales de lo gratis? Chris Anderson argumenta que, con la rápida caída de los costes de los productos y servicios digitales, es mejor proporcionarlos de forma gratuíta. De esta manera, la empresa se asegura el compromiso por parte del cliente, porque la gente prefiere recibir cosas gratuitas que pagar por ellas siquiera un céntimo.
Algunos piensan que esto fomenta los monopolios, y lo piensan porque existen varios ejemplos demostrativos. Uno de los más famosos es el caso de Gmail. Antes de su aparición, Yahoo! era el webmail predominante; tenía una versión gratuíta con un espacio limitado y cobraba por espacio extra. Cuando Google ofreció una cuenta gratuita un un espacio de almacenamiento mucho más grande, mucha gente abandonó Yahoo! para empezar a utilizar GMail. Alguien podría argumentar que simplemente Google ofreció un servicio que no le producía (casi) ningún coste, pero lo cierto es que es un servicio que tiene costes anuales asociados de varios millones de dólares. Tampoco quiero criticarlo; es una típica práctica considerada monopolística por muchos en la que una gran empresa entra en un mercado tirando precios y cargándose a la competencia. Y de alguna manera se podría considerar que tanto servicio gratis ofrecido por las grandes empresas les ayuda crear una especie de oligopolio que hace muy difícil para las startups entrar en estos mercados. ¿Cómo puede justificar una startup que no va a cobrar a sus usuarios por sus servicios?, y más teniendo en cuenta que también es algo común ahora mismo criticar los modelos de negocio basados en publicidad.
Pero claro, esto no son más que situaciones que se dan en una economía de mercado, y existe también una multitud de ejemplos de empresas que han sabido superar las barreras impuestas por los grandes monopolios. De primeras, Google fue capaz de machacar a los grandes buscadores de hace 10 años sin despeinarse, y Facebook ha sido capaz de superar a MySpace en un relativamente corto espacio de tiempo.
Ahora vamos a centrarnos en lo que comenta Jesús Encinar, y vamos a ponernos en el caso menos desfavorable que representa el modelo freemium, en el que unos pocos soportan (o subvencionan) los costes que supone la totalidad de los usuarios. ¿Realmente el modelo freemium también hay que abandonarlo? ¿Hay que pasarse a un modelo completamente de pago? En la mayoría de los casos, se examinan como aspectos clave del modelo premium los ingresos y el producto: los ingresos porque se habla de tasas de conversión de usuarios gratuitos a usuarios premium, y el producto porque es la clave para que se produzca dicho cambio (nadie va a pagar si no existe una diferencia clara y beneficiosa). Pero pocas veces se examinan los costes. En principio, el modelo freemium va bien si el coste de la parte gratis es marginal respecto a los beneficios de la parte de pago, y en muchos casos no resulta tan fácil establecer bien el límite entre las dos partes del servicio.
En casos como el de Flickr y LinkedIn los resultados han sido más que buenos. Flickr cobra unos 25$ anuales y no tiene una competencia real; su valor para los usuarios no es sólo la cantidad de espacio de almacenamiento, sino la comunidad que se ha generado con los años. LinkedIn tiene unos 30 millones de usuarios y, de los 108 M $ que ha levantado, sólo 28 M $ se han destinado a la financiación del crecimiento de la empresa, porque los ingresos generados han permitido que su economía esté más que saneada; el resto del dinero está guardado en los bancos y destinado a nuevas adquisiciones. Curiosamente, Facebook, que tiene unos 200 millones de usuarios, ha levantado más de 500 M $ para la expansión del negocio, y parece que todavía anda buscando más. Si establecemos un coste por usuario, mientras LinkedIn ha necesitado algo menos de 1 $ por usuario para levantar el negocio, a Facebook le han representado casi 3,50 $. ¿Por qué tanta diferencia? Podríamos hablar de la eficiencia de la publicidad en ambos casos (LinkedIn puede realizar una segmentación mucho más productiva), pero también ocurre que los usuarios de Facebook consumen muchos más recursos que los de LinkedIn (fotos y videos, principalmente).
En resumen, ¿cuáles son los desafíos que produce el modelo freemium?
- Como hemos dejado entrever, hay que ser muy hábil a la hora de decidir lo que se ofrece en la versión gratuita y lo que se incluye en la de pago. Hay que encontrar un equilibrio que garantice un considerable tráfico gratuito pero que anime a que un porcentaje de los usuarios se pasen al premium.
- Aunque la infraestructura tecnológica es cada vez másbarata (hardware, software, ancho de banda, etc.), el coste del tráfico cusado por los usuarios gratuitos debe ser lo suficientemente bajo como para que esté subvencionado por los usuarios de pago.
- El precio a cobrar por la versión de pago debe ir en consonancia con la diferencia entre los servicios. Ya hemos comentado que Flickr cobra unos 25 $ por año, Megaupload cobra 60 $ anuales, Yes.fm unos 10 € al mes, y Last.fm empezará a cobrar 3 € al mes en breve.
- Hay que determinar muy bien qué tipo de soporte se va a ofrecer a los distintos tipos de usuarios.
Al final, todo esto se puede concentrar en conseguir una tasa de conversión al premium que sea razonable, en función de las características del servicio. ¿Y cuál es esa tasa razonable? Chris anderson comentaba inicialmente un 99% de usuarios gratuitos y un 1% de pago, pero él mismo reconocía meses después que era simplemente una forma de hacer entender la idea. En este artículo daba ejemplos de tasas en torno al 20% en juegos online, entre un 5% y un 10% para Flickr, o el 3% de Ning. Finalmente, aconsejaba establecer un 5% como break-even y compensarlo con ingresos por el servicio gratuito para convertirlo en aproximadamente un 10%. Otras fuentes cifran la tasa de conversión media en torno al 3%.
Como conclusión, yo no estoy de acuerdo en que haya que librarse de cualquiera que consuma servicios y no se pueda considerar un cliente. Creo que el modelo freemium tiene mucho sentido si se hacen las cosas bien, y me parece que, de momento, es la mejor manera de combatir los servicios gratuitos en la mayoría de los casos . También estoy de acuerdo con Chris Anderson en que se puede complementar muy bien con ingresos provenientes de los usuarios gratuitos, aunque, eso sí, hay que mejorar bastante la eficiencia de la publicidad.


22-abril-2009 at 10:58 pm
Noticia destacada en Mundo.es…
Leyendo ayer el post de Jesús Encinar sobre consejos financieros para emprendedores, hubo una frase……
23-abril-2009 at 9:06 am
El modelo freemium combinado con la publicidad puede ser muy rentable para proyectos de naturaleza muy diferentes por su flexibilidad.
En cuanto a la tasa de conversión, en nuestro proyecto WTF aplicado a marujeo nosotros hemos “previsto” un 0,15% respecto a los usuarios únicos (no a los ya registrados en el sistema). En unos meses ya diré que tal la previsión
Finalmente me permito añadir un pequeño detalle que ahora no recuerdo quien comentó respecto el modelo Freemium (no sé si fue Rodolfo Carpintier): es una buena idea tener un servicio básico a coste bajo, un servicio medio algo más caro y, finalmente, un servicio tan caro que los otros dos parece que estén tirados de precio xD
23-abril-2009 at 10:08 am
@Jordi. Espero que tengáis suerte con la parte premium
En cuanto a lo de los 3 niveles, seguro que en muchos casos tiene sentido. El único problema con el tema freemium es que todavía hay mucha gente que no entiende el concepto de “pagar por algo que está en Internet”, y si dos niveles de servicio les parece mal, tener 3 ya debe ser inconcebible. Pero vamos, que depende mucho del usuario objetivo; por ejemplo, los usuarios de LinkedIn le dan un uso profesional, y se entiende que puedas aceptar de mejor grado pagar por algo que te produce un beneficio profesional. Además, este es un caso en el que hay varios niveles de servicio de pago que funcionan bien.
23-abril-2009 at 10:17 am
En mi humilde opinión, creo que interpretaste mal la frase de Jesús Encinar. Su artículo no ataca de frente los modelos que consideran lo gratis (lo freemium) como oportunidad de negocio. Él se está refiriendo a los morosos, a los impagados. Se refiere como lastre a los clientes morosos que no pagan algo que sí que tiene precio y que tú pretendes cobrar, y no se debe confundir con los clientes que no te pagan porque no pretendes cobrarles, son dos realidades totalmente distintas.
Estrictamente hablando, los primeros son clientes reales. Y si no pagan son clientes morosos (o lastres, o “hijos de puta” como algunas empresas les denominan -en serio- ya que el plan contable obliga a utilizar los códigos -en este caso el 436- pero no las denominaciones de las cuentas, de modo que la oficial -Clientes de dudoso cobro- es solo una recomendación y hay empresas que los rebautizan como Clientes indeseables, Clientes estratrágicos -en lugar de estratégicos-, o simplemente lo de HdP). Decía que estrictamente hablando todos estos son clientes. En cambio los usuarios de servicios freemium no son clientes ni lo han sido nunca, son simples usuarios. Todo esto desde el punto de vista financiero que creo que es el que tenía Jesús.
Pero insisto, no me parece que el artículo de Jesús Encinar vaya en contra de los servicios freemium sino que creo que más bien apela a una buena gestión comercial-financiera para asegurarte de no estar invirtiendo recursos y esfuerzos para facturar algo que terminarás no cobrando.
Sorry por el tocho.
23-abril-2009 at 11:10 am
@Albert. La verdad es que no lo había interpretado como lo comentas, quizás porque últimamente había leído un par de entradas al respecto de lo freemium en la que justo se planteaba la necesidad de soportar a los usuarios gratuitos. A veces nuestros puntos de vista se encuentran totalmente sesgados por algo que te ronda en la cabeza y no ves más allá.
Si se refería realmente a los “impagos”, entonces lo entendí mal, y en ese sentido tengo que estar de acuerdo con lo que dice.
De todas maneras, el comentario era una excusa para el resto de la entrada. Podría cambiar su cita y poner la de algún otro blogger donde el contexto del freemium era más claro.
En cualquier caso, te agradezco mucho el comentario, y no te cortes con la longitud; a mí a veces me salen tochos mayores en otros blogs…
Un saludo.
26-abril-2009 at 6:36 pm
Creo que hay que considerar también que no todos los beneficios que obtienes de un usuario/cliente son monetarios.
Por ejemplo, en una guía servicios el mero hecho de darse de alta y aparecer en ella es un beneficio para la guía, en tanto te ayuda a posicionarte en Google y obtener tráfico… algo que vale mucho dinero. Esos clientes trabajan para ti manteniendo su ficha y difundiendo tu marca, ayudándote a posicionarte en el mercado.
El problema es como dices ajustar el precio del servicio de pago respecto al valor añadido que ofrezca sobre la versión gratuita, así como la tasa de conversión sobre el total de usuarios a fin de alcanzar el umbral de rentabilidad.
¿Es posible que muchos sectores nacionales sean demasiado pequeños para alcanzar rentabilidad con el modelo freemium?.
Más de una vez lo pienso.