¡No me digas que no se puede!
14-abril-2009
Esta frase que tan bien refleja el carácter del Langui debería estar un poco más presente en la vida de aquellos que intentan sacar adelante algún proyecto con un cierto carácter innovador en España. Ya hemos hablado de esto otras veces: aquí sólo se sacan proyectos con modelos de negocio bien conocidos y probados, que ya han triunfado allende nuestras fronteras y que “sólo” necesitan un esfuerzo con un carácter más “de gestión” (que ya es bastante). Al menos, eso es lo que te vienen a decir muchos de los que ya han triunfado así.
Yo estoy de acuerdo. Esa fórmula es válida, y es un buen camino, pero ¡no me digas que no se puede sacar adelante algo más atrevido! Hay muchos caminos para triunfar, pero parece que los únicos que transmiten confianza son aquellos que son técnicamente tan fáciles de desarrollar, que han sido comprobados tantas veces, que realmente están muy por debajo de las capacidades que tenemos los españoles. Y ese tipo de proyectos tampoco garantizan nada: hay tantos, hay tanta competencia que también resulta difícil sacarlos adelante.
Ya hemos hablado en alguna ocasión de la perseverancia. Las posibilidades de fallar en tu primera empresa ya son de por sí altas, pero creo que merece más la pena fallar intentando hacer algo desafiante de algún modo, algo que te permita aprender, que te haga más fuerte para que la vez siguiente tengas más posibilidades. Si no, es posible que incluso pueda ser negativo, que puedas “desaprender”.
Ya he conocido varios casos de gente a la que les han intentado o les están intentando desanimar en este tipo de situaciones. ¿Y quiénes son ellos para desanimarte, sobre todo cuando sus situaciones han sido y son diferentes? No te puedo decir lo que tienes que hacer, pero yo prefiero fallar con algo que sea difícil y que al menos me deje un buen conocimiento, que fallar con algo que conozco muy bien y que lo único que me puede dejar es una pérdida de confianza en mis capacidades.
No dejes que te hagan dudar. Si tienes dudas, ¡échale huevos!

