En las fechas en las que nos encontramos se suelen abrir unas cuantas convocatorias para pedir subvención en proyectos de I+D, tanto a nivel nacional como de Comunidades Autónomas. No sé si es casualidad (no creo en ella) o que he prestado un poco más de atención al tema por estar preparando nuestra presentación en alguna de estas convocatorias, pero últimamente se han producido hechos a mi alrededor que me refuerzan en mi falta de confianza en la I+D en España dentro del sector TIC.

Para el que ande un poco despistado a estas alturas, le comentaré que estas subvenciones se otorgan tanto a empresas como a universidades y centros de investigación, ya sean públicos o privados, y, aunque algunas de ellas están restringidas a un tipo concreto, generalmente es posible (y altamente recomendable) acudir formando consorcios.

En primer lugar, me gustaría plantear cuál es el objetivo de una de estas subvenciones. No existe una respuesta única, pero en general dan cobertura a estudios de viabilidad, a proyectos de investigación industrial o de desarrollo, a programas de gestión de contenidos y a programas de formación. Es decir, que el objetivo puede ser cualquiera: investigación de base, investigación aplicada, desarrollo de prototipos, implementación de sistemas comerciales, formación, etc. Pero, ¿es realmente el objetivo el que marca el destino final de estas subvenciones?

Voy a intentar analizar algunos de los niveles a los que se incumplen los objetivos de los programas de I+D (que, por  otra parte, deben coincidir con los objetivos declarados en los proyectos):

  1. Investigadores. En algunas ocasiones los objetivos del proyecto se relegan por los del propio investigador, convirtiéndose en otros más egoístas que pueden ir del “sacarse una tesis” o “engordar el currículum” (aunque es totalmente necesario realizar una buena fase de difusión de los resultados de una investigación, en algunos momentos llega a ser más importante la propia difusión que los resultados en sí mismos) hasta el “financiarse unas vacaciones” (y no me refiero a un “ya que voy allí, aprovecho”, sino a un “de los 4 días de congreso, voy al que me toca exponer a mí y el resto me los paso de turismo”).
  2. Centro de investigación (empresa, universidad, etc.). Esta semana escuchaba comentarios “pestilentes” acerca del control que está empezando a tener el Gobierno sobre la participación de los investigadores en un número adecuado de proyectos. Supongamos un investigador que dedique 20 horas semanales a tareas generales de la empresa o universidad y las otras 20 a un proyecto de I+D subvencionable por el Estado, una Comunidad Autónoma o la Unión Europea. Es un hecho común que el número de horas subvencionadas por parte de diferentes programas para el mismo proyecto superen ampliamente esas 20 reales, de manera que lo que suele ocurrir es que se busca obtener diversas subvenciones para costear más del 100% del mismo trabajo del mismo proyecto. Y si bien es cierto que muchas convocatorias de subvenciones son incompatibles entre sí para un mismo proyecto, siempre hay manera de esconder la realidad para poder optar a todas ellas. Ese control que comentaba ha pillado por sorpresa a unos cuantos, y claro, ahora están empezando a rasgarse las vestiduras cuando se han visto obligados a renunciar a un determinado proyecto o a quitar a un investigador que ya ha superado su límite, para tener contratar y meter a uno nuevo. ¿Y por qué se trata de una práctica extendida?: pues porque la subvención no costea el 100% de los recursos dedicados al proyecto y, claro, la picaresca en España no es que precisamente brille por su ausencia…
  3. Transferencia de tecnología. En muchos de estos programas el objetivo final es la transferencia de tecnología (conjunto de acciones orientadas a facilitar el rendimiento comercial en el mercado de los resultados de las actividades de I+D), y sigue siendo uno de los principales caballos de batalla con los que nos encontramos. Hace pocos días leía en “Alicia en el País de las Inversiones” que las empresas tienen que considerar la posibilidad de investigar apoyándose en universidades y centros tecnológicos. Supongo que para una empresa que se encuentre en la necesidad de investigar y no tenga experiencia, la situación debe ser parecida a la de un investigador que quiere montar una empresa para convertir su investigación en un producto y no sabe por dónde empezar (esta última la conozco bien :) ). En mi opinión, la culpa es de las dos partes: pocas empresas se acercan a la universidad para aportar su enfoque comercial, así como pocas veces la universidad se siente con la capacidad (o necesidad) de acercarse a una empresa para ofrecerle un producto final (los Avanza intentan solucionar esto en cierta medida). Muchas veces ocurre que en la universidad se generan proyectos de I+D que no son más que ideas peregrinas que pueden tener un cierto interés en cuanto a investigación de base se refiere, pero que resultan totalmente inútiles para su aplicación a la “vida real”. ¿Y si esa investigación de base se fusionara con la “utilidad” de un producto? Aunque conozco unos cuantos casos en los que se persigue ese objetivo, lo cierto es que conozco aún más casos en los que el alejamiento es total.

Lo curioso es que en España existen investigadores de calidad (y muchos) que podrían ayudar al desarrollo de nuestras empresas tanto a nivel nacional como internacional, y lo malo es que lo que parece importar no es la investigación en sí misma ni tampoco el objetivo del proyecto, sino la cantidad de artículos y congresos (en el caso universitario) o la financiación de personal. Y se olvida la transferencia de tecnología en cuando se termina el proyecto: si es una universidad, automáticamente se desecha y se pasa al proyecto siguiente; si es una empresa, muchas veces tampoco se le saca el rendimiento debido.

Evidentemente, hay casos de todo tipo, y seguro que por cada caso que me podáis contar de malgasto de subvenciones habrá al menos otro de buena utilización. La generalización nunca es buena, pero es increíble la cantidad de dinero público que se puede llegar a “tirar” con estos asuntos. No sé si en algunas ocasiones se puede llegar a aplicar el término malversación, pero casi prefiero pasar de puntillas por este tema…

12 Responses to “El destino de las subvenciones para I+D en TIC en España”

  1. jlmontesj Says:

    por supuesto que en ocasiones podra utilizarse el término “malversación”.

    Aquí en españa parece que el que pudiendo no “pilla” cacho es que es tonto. Y desgraciadamente la honestidad esta poco valorada en la sociedad actual. A la vista está; nada mas hay que mirar los titulares… raro es que no haya en un dia determinado alguna noticia que tenga que ver con corrupción.

    Fuera no se si sera mejor o peor, pero en españa es asi…

    y mu buena entrada por cierto :D

  2. Frankie Says:

    @jlmontesj Muchas gracias :) . Sé que no es nada nuevo viendo los titulares de cada día, pero es que en esta época de presentación de propuestas de proyectos me alucina oir comentarios sobre la necesidad de mayores subvenciones a gente que no las sabe (o quiere) utilizar bien.

  3. JoSeK Says:

    Excelente post, Frankie. Como bien dices, todo iría mucho mejor si funcionara el “eje” Universidad-Empresa como dios manda (o al menos como lo hace en los EEUU). Mientras, las subvenciones de I+D en España se seguirán utilizando para costear las pajas mentales de unos pocos, y no se rentabilizarán a medio/largo plazo como se debería.

  4. Frankie Says:

    @JoSeK Efectivamente, si nos fijáramos para eso un poquito más en los EEUU no nos iría mal del todo…


  5. [...] El destino de las subvenciones para I+D en TIC en Españafranciscocarrero.com/2009/03/02/el-destino-de-las-subvencion… por baneado hace pocos segundos [...]

  6. Alucinado Says:

    Frankie, excelente post. No te pierdas el siguiente link con una critica mordaz y feroz sobre uno que sabe como funciona la investigacion en la univerdad y que luego ha montado una empresa http://www.suscipe.net/jg.htm . Por mi experiencia te puede decir que hay bastantes centros tecnologicos no universitarios y algunos pocos universitarios tienen un enfoque muy pro-empresa y saben de verdad lo que es transferencia tecnologica y creacion de spin-offs. (P.D.: uso mucho la palabra bastantes, y esto es muy subjetivo).


  7. [...] El destino de las subvenciones para I+D en TIC en España. Por Francisco Carrero. [...]

  8. Frankie Says:

    @Alucinado. Muchas gracias :) . Fíjate que he intentado hacer una generalización mínima, porque conozco bastantes casos en los que las cosas se hacen bien, pero además lo he restringido a la I+D en el sector TIC. Cuando hablas de esos centros tecnológicos con enfoque pro-empresa, ¿los casos que conoces son del sector TIC? Lo digo porque en el enlace que me mandas se trata de una empresa de nanotecnología (¡¡¡y encima spin-off del MIT!!!), y en esos campos la situación es muy diferente en cuanto a la transferencia de tecnología.
    En cualquier caso, igual que ayer “dí un poco de cera”, mi intención es hacer otra entrada en la que cuente 3 ó 4 ejemplos de sitios en los que se trabaja bien, y no estaría de más tener alguna otra referencia.

    Un saludo,
    Frankie.


  9. [...] Podéis verlo en: http://franciscocarrero.com/2009/03/02/el-destino-de-las-subvenciones-para-id-en-tic-en-espana/ [...]


  10. [...] ACTUALIZACIÓN: Francisco Carrero hace una interesante reflexión sobre la relación del I+D y las TIC en España. [...]


  11. [...] en el dinero público, creo que hay muchos que se mueven «por un puñado de euros». Me preocupa «el destino de las subvenciones para I+D en TIC en España» junto al sangrante hecho de que las tres administraciones no pagan los bienes y servicios que [...]


  12. [...] Y me explico: los Planes Nacionales, Avanzas y otros similares han terminado convirtiéndose en formas de financiar tesis vacías de contenido y caprichos de muchos investigadores, sin convertirse en una fuente de transferencia de tecnología más que necesaria en España; en [...]


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