Creo que lanzar un proyecto para internet es una de las cosas menos predecibles que hay. Podríamos poner numerosos ejemplos de proyectos con un gran soporte económico y de recursos humanos que no han tenido éxito, como también podríamos citar proyectos que, sin ese soporte inicial, han llegado a dominar su mercado de forma indiscutible (esos proyectos de garaje…).

Todo esto hace de internet un espacio de oportunidades donde el que manda es el usuario. Si el usuario acepta tu servicio, todo va bien; si no le interesa, ya te puedes gastar una millonada, que eso no hay forma de levantarlo… Pero lo que a mí más me ha llamado siempre la atención es la inteligencia colectiva que orienta los servicios de una u otra manera: lo que ayer comenzó como una aplicación para poner en contacto a estudiantes universitarios, hoy se ha convertido en el referente mundial para hacer y mantener contactos; lo que empezó como un sitio para colgar tus videos, actualmente se está utilizando como buscador de la misma manera que se emplean Google o Yahoo!.

twitterdownSin embargo, pese a los casos de éxito que acabo de comentar, puede haber situaciones en las que estos nuevos usos ideados por la inteligencia colectiva causen problemas al servicio, y creo que Twitter es un claro ejemplo. Si empezamos por el principio, a causa de un crecimiento tan desmesurado como seguramente imprevisto, Twitter ha sufrido problemas de dimensionamiento y, durante una gran parte de 2008, pasaba casi más tiempo caído que dando servicio (bueno, quizás es una exageración, pero todos nos entendemos). En segundo lugar, el modelo de servicios que ofrece Twitter ha posibilitado la creación de un gran número de aplicaciones externas que utilizan su API, aumentando de forma importante el tráfico del servicio sin aportarles un beneficio directo. Y no me refiero directamente a un beneficio económico como podría ser el pago por utilizar su sistema (ya hemos comentado otras veces lo de su no-modelo de negocio), sino al simple hecho de que estos accesos produzcan impresiones de páginas que Twitter pueda aprovechar de alguna manera (como, por ejemplo, ocurre con Facebook). De hecho, alguno ya considera que Twitter no es una empresa o una plataforma, sino un protocolo.

twitter_helpAhora dejo los palos a un lado, porque todo tiene su lado bueno. Está claro que la popularidad que ha alcanzado Twitter entre los usuarios “hardcore” de internet es bastante alta y, según el medio que consultes, el crecimiento en 2008 ha estado entre un 350% y un 750%. Teniendo en cuenta esta posición dominante en la que se encuentran, seguro que su nuevo Director de Desarrollo de Negocio será capaz de aprovecharlo de alguna manera, pero si no lo es, ya hay gente por ahí lanzando ideas para su modelo de negocio.

En resumen, creo que el estdo actual de Twitter requiere un manejo cuidadoso, ya que su buena disposición al diseñar un sistema tan abierto les ha hecho caer en una trampa: no va a ser fácil redirigir el tráfico a su web (mucha gente utiliza aplicaciones externas tanto desde PC’s como desde móviles), como tampoco será fácil sacar provecho del tráfico externo. Sé que era prácticamente imposible que los creadores de Twitter hubieran podido adivinar adónde les llevaría esta estrategia, pero creo que todos debemos aprender de situaciones como ésta. Eso sí, siendo sincero, creo que no me importaría llegar a tener problemas como esos; no sería una mala señal… :)


Leave a Reply