La interesante reflexión de Javier Martín sobre el valor actual de un proyecto me ha hecho pensar que vamos a volver a una época con muchos proyectos “de garaje”. Una de las primeras recomendaciones que te da un inversor es que dejes tu trabajo y te dediques en cuerpo y alma al proyecto, pero claro, sin recursos no hay manera… Y no hablo ya de tener un sueldo para los emprendedores, sino de disponer de recursos para pagar al resto de los empleados y toda la retahíla de inversiones y gastos que Javier ya explica muy bien en su post.

El caso es que si un emprendedor prevé 6 personas para formar un equipo de trabajo y lo tiene que reducir a 3 porque sólo consigue la mitad de inversión, el problema no es sólo que pueda tardar más tiempo en desarrollar el producto, o en conseguir los clientes, o en tener ingresos; el problema también es que, en la mayoría de las situaciones, 3 personas no van a cubrir todos los perfiles que necesita.

En ese caso, ¿por qué no planteártelo como un proyecto de garaje? Por un lado, no necesitarás buscar inversión y podrás dedicarte por completo al proyecto, y por otro, el burn-rate será muy bajo, casi nulo. Así, si vienen mal dadas, no tendrás problemas de pago a empleados o deudas con bancos y proveedores. Si el gran problema de las pymes en los próximos meses va a ser la falta de liquidez a corto plazo, quizás sea mejor pasar el temporal sin tener gastos e ir a tu ritmo en ratos libres y fines de semana.

No sé, pero es posible que volvamos a asistir a una época en la que triunfen más proyectos de garaje, y no sólo por su calidad, en muchos casos, quizás por que desaparezca la competencia. Por si alguien lo duda, no es que me parezca la mejor opción, pero, ¿quién sabe?, en vista de cómo están las cosas, lo mismo no nos queda otra posibilidad…

Actualización: En Barrapunto acabo de encontrar la referencia a una start-up de garaje española de éxito.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.