En ocasiones, el mal uso del lenguaje nos lleva a cometer injusticias con algunos términos. En los últimos años parece que la palabra sinergia ha ido adquiriendo connotaciones negativas por culpa de un uso excesivo y no demasiado adecuado que la ha convertido en un simple sinónimo de cooperación. Lo importante de la sinergia no es la idea de cooperación que la gente tiene en mente, sino el valor añadido a la cooperación: el resultado obtenido es mayor que el que aporta la simple suma de cada una de las partes.

A la hora de buscar inversión, merece la pena tener en cuenta las sinergias que sepuedan establecer entre el quipo emprendedor y los inversores. Teniendo en cuenta cómo está la situación a todos los niveles, supongo que parece un poco raro pensar que, si ya resulta difícil conseguir dinero de un inversor, podamos además ponernos en plan selectivo. Sin embargo, creo que en cierta forma debemos intentarlo, y trataré de justificar el cómo y el porqué.

Seguramente no pueda decir que cada inversor es un mundo, pero desde el punto de vista de un emprendedor pueden existir muchas variables que demuestren las diferencias. Como ejemplos:

  • Algunos sólo buscan invertir su dinero y quizás llevar un control “a posteriori”; otros, sin embargo, prefieren meterse de lleno en el negocio y tomar parte activa.
  • Algunos no pueden aportar más que dinero (es una cuestión diferente de la anterior), mientras otros pueden aportar también conocimientos del sector, infraestructura, recursos humanos, acceso a usuarios…
  • Algunos ni siquiera pueden invertir dinero, pero sí podrán invertir esos conocimientos del sector, infraestructura, recursos humanos, acceso a usuarios, publicidad…
  • Algunos entienden que desarrollar una primera versión (beta) del proyecto es más eficaz si dispones de recursos desde el principio; en otros casos, tener esa beta antes de pensar en invertir es algo imprescindible.
  • Algunos dan valor a un proyecto innovador, pero otros prefieren las “importaciones” de proyectos de éxito…
  • Algunos consideran que en un plan a largo plazo (entre 3 y 5 años), los objetivos y posibilidades de internacionalización deben estar claras; en cambio, otros sólo quieren saber tus planes para España a corto plazo.

Con todo, lo importante de poder asignar una etiqueta a un inversor en estas (y otras) variables es determinar quiénes pueden ser los principales impulsores de tu empresa, y también cómo vas a enfocarles tu proyecto. En este punto, puedes analizar a los inversores, asignarles un valor que indique lo cercanos que pueden estar a tu proyecto y establecer un ranking. Después, salvo que ya tengas experiencia en estas lides, podrías empezar por la parte de abajo de la lista: quizás sea mejor estrellarse primero contra los que menos posibilidades tienen, o bien menos te puedan aportar. Cuando te sientas preparado, quizás sea mejor seguir por abajo del ranking un poco más, por si acaso…

En ese análisis de cada inversor, también tendría en cuenta el tema de la coinversión. Seguramente deberás buscar varios inversores para conseguir toda la inversión que necesitas, y posiblemente no sería bueno tener en un mismo equipo a gente que haya tenido problemas de coexistencia en el pasado. Busca en los blogs, conoce a gente en los First Tuesday, Iniciador y eventos de ese tipo, y cotillea sobre los inversores. No querrás que problemas externos entren a formar parte de tu empresa.

También puedes considerar varios perfiles y buscar uno o varios de cada. Por ejemplo, un inversor que sólo aporte capital, otro que aporte capital, conocimientos y control, y otro que te proporcione recursos o conocimientos específicos que sean difíciles de obtener. De la misma forma que un equipo de emprendedores debe ser multidisciplinar y complementario, un equipo de inversores con las mismas características puede impulsar un proyecto por encima de lo esperado (sinergia).

En cualquier caso, si llegado el momento no hay muchas alternativas y las que existen “sólo” pueden aportar dinero, seguramente tampoco habrá mucha duda: los reyes magos no suelen traer todo lo que pides en la carta.

Y en cuanto a cómo enfocarles el proyecto, también hay varios puntos a considerar. Por un lado, es diferente si estás en un foro de inversión o si es una reunión con un único inversor. En el primer caso, es conveniente conocer a priori el perfil medio de los asistentes, saber si entre ellos se va a encontrar alguno de los que están arriba de tu ranking y, si es posible, averiguar qué inversiones han salido en años anteriores. Seguramente lo mejor sea adecuar tu presentación a cada foro, pero procura que todos los inversores comprendan al menos los puntos clave de tu proyecto, por si acaso alguien va buscando nuevos mercados.

Si te reúnes con un solo inversor, puedes intentar adaptar tu exposición al análisis que has hecho de él, a lo que has determinado en las variables anteriores. Pero, eso sí, es mejor no cambiar los contenidos de tu proyecto y simplemente cambiar el énfasis en cada punto, destacar aquellos aspectos que más le pueden atraer.

Todo lo anterior puede parecer mucho trabajo: existen muchos inversores en muchos foros y cada uno tiene sus ideas, preferencias y, por qué no, su ego. Pero hay que tener en cuenta que el equipo formado por emprendedores e inversores va a tener que recorrer un largo y difícil camino, y lo mejor es intentar que sea lo más productivo y llevadero posible.


One Response to “No busques inversión, crea tu propio equipo de inversores”


  1. [...] No busques dinero , crea tu propio equipo de inversores (por Aprender a Emprender) [...]


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