Los niños, oír, ver y callar
20-noviembre-2008
Esto es lo que me decían mis padres cuando era pequeño y me metía en conversaciones “de mayores”. Entonces me sonaba natural: me lo decían mis padres. Yo creo que el aprendizaje es un proceso iterativo en el que primero hay que saber escuchar (leer) y asimilar, y después hay que saber preguntar y volver a prestar atención. Por eso, ahora que tengo 36 años, sigo poniendo en práctica lo que me decían mis padres, no con gente mayor que yo, sino con gente de la que sé que puedo aprender, tenga la edad que tenga.
Ayer tuve la oportunidad de comer con Emilio Márquez, Jesús Encinar, Carlos Blanco, Rodolfo Carpintier y Pedro Trucharte, además de unos cuantos compañeros y amigos, y posteriormente “moderar” una mesa redonda para emprendedores con los cuatro primeros (lo pongo entre comillas porque sólo tuve que decir sus nombres, y ellos se autogestionaron el resto
). Tanto la comida como la mesa redonda tuvieron el mismo tono: distendidas, amenas y, sobre todo, muy instructivas. Yo me limité a escuchar, pero como mi principal “miedo” era que el público no se decidiera a participar, llevé unas 8 cuestiones preparadas. Por suerte, no tuve la necesidad de preguntar absolutamente nada. Tengo que decir que todos quedamos gratamente sorprendidos con el grado de participación; incluso tuvimos que cortar las preguntas media hora más tarde de lo previsto. A nivel personal, me quedé con las ganas de preguntar muchas cosas, pero para eso ya habrá otras oportunidades…

