En mi post de ayer se reflejaban dos situaciones que no me permitían hacer un análisis más exaustivo de las consecuencias de la decisión tomada por el Gobierno de asignar las atribuciones no oficiales de la Ingeniería Informática a la Ingeniería en Telecomunicaciones: la primera, el maldito jet-lag que me ha tenido durmiendo un total de 6 horas en 3 días; la segunda, el cabreo y la indignación.

Quería dejar pasar el fin de semana para documentarme un poco más sobre la situación, implicaciones, posibles acciones a tomar, etc., pero creo que en otros blogs ya le han dado las suficientes vueltas al tema como para volver a hacerlo yo. Recomiendo la lectura de la opinión de JoSeK al respecto, que toca prácticamente todos los temas a considerar, y con la que estoy muy de acuerdo. Y digo muy, y no totalmente, porque no termino de compartir su visión sobre que esta decisión no cambia nada, como dejo constancia en un comentario que he puesto a su entrada.

En cualquier caso, es cierto que no debemos ser demasiado alarmistas, y que debemos llevar este asunto intentando mantener una posición fuerte a la vez que somos discretos y realistas en nuestras pretensiones. Como bien comenta JoSeK, no tenemos ningún tipo de medidas de presión contra el Gobierno, y las empresas no tienen culpa de su decisión; si acaso, lo único que harán será aprovecharse de ella. El problema de que las empresas no empleen a gente preparada debería haber sido regulado (en un mundo perfecto) por las quejas y exigencias de unos clientes no satisfechos, por lo que creo que estos últimos son más culpables.

También estoy de acuerdo en que los colegios son una forma anticuada de control. Mis ideas liberales me llevan a plantear la necesidad de que el control de las cosas sea siempre el mínimo posible y necesario para evitar el caos. Pero claro, el hecho de que todos los colectivos salvo los informáticos saquen provecho de ese control me parece peligroso, y a todas luces injusto.

Por otro lado, aunque yo mismo hice público el contenido del correo para que todos tuvierais la información, tengo que decir que no estoy de acuerdo con muchos de los puntos que plantea, y me parece que el Colegio Andaluz aprovecha para meter en el saco una serie de asuntos que no terminan de venir al caso. Los títulos actuales sí tendrán validez, y sí podremos trabajar en Europa; y las universidades no están engañando a los estudiantes, ni las privadas harán su agosto. Lo que sí es cierto es lo que comentan sobre la autonomía para inventar títulos, pero eso lo debería regular el mercado; y también lo del ejército de aficionados y reciclados, aunque no es algo nuevo, sino que ha sido el pan de cada día desde hace años; y sobre todo, lo de nuestras no-atribuciones asignadas a otros.

A ver si ahora que parece que Zapatero va a ser íntimo de Obama se le pega eso de buscar un CTO para USA y hace lo mismo en España. Supongo que con los más de 600 consejeros que tiene nuestro Presidente, no sería tanto pedir…

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