¿Buscas confirmación, o buscas la verdad?
8-julio-2008
Últimamente hemos empezado a comentar a otros las características principales de nuestro proyecto, aunque todavía en círculos muy cerrados. Uno de los problemas que puede tener un emprendedor (o un grupo de emprendedores) es que no valide su idea antes de desarrollarla. En nuestro caso, teníamos claro que si nuestra idea no tiene buena acogida, tenemos otras ideas y, sobre todo, muchas ganas y capacidad de llevarlas a cabo.
Hasta ahora, parece que nuestro proyecto no está teniendo mala acogida: el sistema parece útil, el objetivo suena coherente, el modelo de negocio no parece desentonar, el mercado está claro, las ideas de marketing también…
Sin embargo, hasta la semana pasada no habíamos consultado con alguien que esté muy acostumbrado a tratar con emprendedores en nuestra situación. Antes de hablar con ellos, no me planteaba demasiado si nuestra idea les podría gustar más o menos, y estaba más centrado en pulsar la viabilidad del proyecto, pero al salir de la reunión nos quedamos con la impresión de que su opinión reforzaba ambas partes.
¿Y si en lugar de recibir confirmación hubiéramos obtenido una verdad “diferente de la nuestra”? Creo que cuando ese momento llegue (que llegará), tendremos que dar más importancia a su opinión que a la del resto de personas, especialmente si viene de alguien muy ajeno a nosotros. Se aprende mucho más analizando los errores propios que recibiendo “palmaditas en la espalda”. Al menos, eso es algo que pongo en práctica en mis clases y, aunque sea duro para mis alumnos, vengo observando que da resultado.
Ante todo, debemos ser honestos con nosotros mismos, y reconocer nuestros defectos, debilidades y problemas lo antes posible. En lugar de ignorarlos, hay que dirigirse hacia ellos en cuanto se detectan.
¿Cómo me enfrento al plan de negocio?
7-julio-2008
Llevo ya un tiempo esperando para hablar del plan de negocio dentro de los pasos que hay que dar para emprender. Es un tema tan amplio que me resultaba difícil de abordar. Creo que lo que voy a hacer es ir contando diversos detalles que pueden ayudar a empezar el plan de empresa, y espero que de esta manera lo poco que puedo aportar resulte de alguna ayuda.
Lo primero de todo es saber por dónde empezar. Hay miles de libros sobre el tema, millones de entradas en internet, y esta sobrecarga de información provoca que algunas personas que no tienen la formación adecuada desistan. Como ocurre con muchas otras cosas, lo mejor es empezar de forma controlada. Por ejemplo, buscar cursos ofrecidos por Ministerios y Concejalías de Comunidades Autónomas (en Madrid están, entre otros, el portal del emprendedor y Madri+d).
En el libro “El Arte de Empezar” de Guy Kawasaki se sugiere una fórmula que, en mi opinión, aporta mucha seguridad al principio y ayuda a continuar con el plan. La idea es empezar por la presentación, en lugar de hacerlo por el plan de negocio; definir a grandes rasgos todas las ideas que deberán aparecer en el plan, pero de forma que puedan concretarse en 10 diapositivas con unos 3 puntos cada una.
¿Con esto qué se consigue? Lo primero, aclarar y ordenar desde el principio todas las ideas y aspectos a reflejar en el plan; segundo, la posibilidad de ir creando el resumen ejecutivo (Kawasaki recomienda dedicar a su confección el 80% del tiempo destinado al plan de empresa, ya que será la clave para que un potencial inversor se interese); tercero, practicar la presentación con gente cercana y obtener un buen feedback antes de hablar con los inversores.
En cualquier caso, recomiendo la lectura del libro de Kawasaki. Es una guía muy completa para emprendedores.
Editado: Como alternativa a Kawasaki, aunque en la misma línea, recomiendo la lectura de este post.
Pues sí, es como para frotarse los ojos y volver a leer el título. Parace ser que el Parlamento iraní va a debatir una propuesta de ley para añadir nuevos crímenes a aquéllos que pueden llevar a la ejecución. Entre estos nuevos crímenes estaría el “establecimiento de weblogs y sitios que promuevan corrupción, prostitución y apostasía“. La agencia oficial de noticias iraní informó que el proyecto de ley pretende “endurecer el castigo por dañar la seguridad mental en la sociedad”.
Hasta el momento, Irán ya ha enviado a prisión a bloggers que han desafiado al gobierno y el año pasado ejecutó a 317 personas por diversos crímenes (unos 177 más que el año anterior, según Amnistía Internacional). Si tenemos en cuenta que los blogs se han hecho muy populares en Irán entre la gente joven, que frecuentemente se enfrenta a su religioso y demasiado conservador gobierno, la aprobación de esta ley podría aumentar considerablemente esta cifra de ejecuciones. El Comité para la Protección de Bloggers ofrece información sobre la censura iraní y el acoso a los bloggers.
Resulta obvio que cada nación, cultura y religión tiene su idiosincrasia, que diferentes opciones merecen el mismo respeto. No es menos cierto que injusticias como la que hoy comentamos deben ser contrarrestadas por organismos internacionales, tanto en Irán como en otros países. Sin embargo, no estoy muy seguro que soluciones como la propuesta por ReadWriteWeb puedan ayudar a mejorar esta situación:
We at ReadWriteWeb condemn the application of the death penalty to bloggers as itself an abhorent crime. Cultural relativism has its place, but this isn’t it. We want to offer our support to the new generation of Iranian young people struggling for freedom online and elsewhere, in any way we can, short of a US invasion of the country.
La importancia de los ingresos
1-julio-2008
¿Cuánto importan los ingresos en una startup? Mark MacLeod se hace esta pregunta en una de sus últimos entradas en StartupCFO. Para negocios “normales” que no requieran inversiones de capital periódicas, los ingresos son imprescindibles para continuar. En el caso de una startup es algo que se debe plantear en algún momento. Cuando el producto está preparado y hay clientes interesados en pagar por él, los ingresos juegan un papel importante a la hora de conseguir inversores:
- Confirma que a la gente realmente le interesa tu producto.
- Muestra que hay un camino para construir un negocio viable.
Sin embargo, aunque los ingresos sean importantes, lo curioso es que cuando una empresa invierte en una startup no suele estar motivada por dichos ingresos. Prueba de esto es que el precio que paga no es un múltiplo de los ingresos, y está más basado, entre otros, en los siguientes aspectos:
- La construcción de de un producto o servicio que la gente pueda usar a menudo.
- La adquisición de una gran base de usuarios que te proporcionen información relevante en términos demográficos y de uso del producto.
- Productos o tecnología clave que pueda dar un valor añadido a los inversores.
Como resultado, llega un momento en la vida de toda startup en el que debe decidir entre centrarse en el producto y conseguir una buena base de usuarios, o bien buscar el capital necesario para obtener un equipo que ayude a lanzarse al mercado para obtener grandes ingresos.
Si tenemos en cuenta que la primera opción implica ingresos bajos, y que para la segunda muchas veces se necesita tener una cierta credibilidad aportada por el desarrollo del modelo de negocio, en ocasiones debemos buscar una tercera vía. Convendría entrar en el mercado lo antes posible, tanto para generar ingresos como para (lo que es más importante) mejorar el producto. Sin embargo, no es recomendable invertir demasiado en el equipo de marketing y ventas hasta otear un camino creíble hacia la construcción de una empresa autosuficiente. Mientras tanto, lo mejor es centrarse en el producto y la tecnología.
Aunque todas estas recomendaciones de MacLeod están enfocadas a empresas estadounidenses, y sobre todo a VCs, en España tenemos ejemplos de todos los tipos comentados. Panoramio y RedKaraoke son ejemplos de empresas que no buscaron inversión inicialmente, enfocándose primero hacia el producto. En el otro lado, Tuenti consiguió mucha financiación desde el principio y aún no han empezado a generar ingresos acordes con la gran base de usuarios que tienen.
Nosotros hemos apostado desde el principio por la tercera vía para nuestra empresa. Habrá que ver si realmente conseguimos los resultados que esperamos…

