¿Cuil es antisocial?
29-Julio-2008
Tengo que reconocer que las aplicaciones para internet que más atraen mi atención desde siempre son los buscadores. De hecho, mi proyecto de fin de carrera en la universidad (hace ya unos cuantos añitos) fue un buscador (sobre este tema puede que hable en otro momento). Por eso, cada vez que leo una noticia sobre buscadores no puedo resistirme, y lo primero que hago es investigar cuál es su base, la tecnología que hay detrás.
Como supongo que a estas alturas del día todos sabréis ya que Cuil es un buscador que se acaba de lanzar, no voy a entrar en repetir información. Simplemente, quería resaltar algo que me ha llamado la atención cuando he ido a su página y he leído sobre su tecnología:
Rather than rely on superficial popularity metrics, Cuil searches for and ranks pages based on their content and relevance. When we find a page with your keywords, we stay on that page and analyze the rest of its content, its concepts, their inter-relationships and the page’s coherency.
¿Y esto es bueno o es malo? Como siempre, depende de la calidad de los resultados. La aportación de Google en su momento fue “confiar” en los creadores de contenidos de internet para determinar cuáles eran las páginas más importantes (¿no suena esto a web 2.0?) en función del número y calidad de enlaces entrantes y salientes y de sus contenidos; es decir, qué páginas se podían considerar autoridades en la materia de la búsqueda.
Ahora, los creadores de Cuil (curiosamente, ex-empleados de Google), claman que esa popularidad de las páginas es superficial. Y la pregunta que me hago es bien sencilla: ¿no llevan algo de razón? En mi opinión, desde luego que sí. Se considera que una persona es una autoridad en una materia porque otros lo dicen así. Seguramente, unos pocos lo argumentan con razones sólidas, pero otros muchos lo sostienen porque los anteriores lo han asegurado. Y el resto, simplemente, no va a llevar la contraria… Esto me suena mucho a la regla del 1%, y siempre he pensado que era una de las debilidades de Google.
Que los creadores de Cuil abandonen el carácter social de Google y vuelvan a los orígenes de los buscadores, confiando plenamente en los contenidos, no me parece mal (ni bien…). Que hagan uso de cierta tecnología semántica me parece bien. Que hayan buscado un nuevo interfaz para organizar los resultados me parece genial (¡ya era hora!). Y me preocupa ver que varios análisis de verdaderas “autoridades” (Silicon Alley Insider, ReadWriteWeb, Mashable o TechCrunch) valoran los resultados de forma tan negativa. ¿Será que el carácter social de Google les parece más justo?, ¿será el miedo a lo nuevo?, ¿o quizás que ellos no aparecían los primeros cuando se buscaban en Cuil?
Como siempre, el tiempo dará o quitará razones. Yo he sido un fan de Google desde que se creó y descubrí su calidad, pero valoro la diversidad y reconozco que es bueno que no haya monopolios. Es bueno que diferentes buscadores te puedan descubrir diferentes resultados. Y aquí es donde entra la que considero como segunda debilidad de Google: la poca facilidad y mediocres resultados a la hora de realizar búsquedas más específicas (veo que Javier Martín también lo tiene en cuenta). Si Cuil es capaz de mejorar a Google en eso, debería tener un buen terreno ganado.

